Picnic de Sitges

Picnic de Sitges

Gastronomía

Adiós a este mítico restaurante de Sitges después de 70 años: referente en cocina mediterránea y arroces tradicionales

El histórico Pic Nic cierra forzosamente sus puertas tras cuatro generaciones sirviendo a vecinos y celebridades

Otras noticias: El refugio de Angie Cárdenas: un pueblo de 32.000 habitantes, 24 casas indianas y viñedos a 40 kilómetros de Barcelona

Leer en Castellano
Publicada

Noticias relacionadas

El paseo marítimo de Sitges ha vivido una despedida amarga y cargada de emoción.

Tras siete décadas de trayectoria ininterrumpida, el emblemático restaurante Pic Nic ha bajado la persiana definitivamente por orden del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, en aplicación estricta de la Ley de Costas.

Un adiós forzado que deja rotos a sus propietarios y a la comunidad local.

Joan Anton Matas, miembro de la familia gestora, expresa el profundo pesar de todo el equipo: "Estamos destrozados al verlo vacío y cerrado. Teníamos esperanzas de que no llegara el día porque habíamos solicitado un precario para poder continuar mientras no hubiera un proyecto definitivo" comenta.

Una historia de los años cincuenta

La parcela donde se ubicaba el negocio cuenta con antecedentes gastronómicos desde 1933, cuando abrió sus puertas el restaurante El Brollador, convirtiéndose más tarde en la Horchatería Valenciana.

Fue en 1956 cuando Josep Maria Matas Barceló se enamoró de la entrada con aire ibicenco y de sus privilegiadas vistas frente a la orilla.

Aquel mismo año se proyectaba en los cines la película Picnic, protagonizada por Kim Novak y William Holden, lo que inspiró el bautizo de un local que terminaría marcando a cuatro generaciones de la familia Matas Arnalot.

"Todos los hermanos empezamos en el Pic Nic vendiendo helados, en la barra o cargando nunca más olvidaremos aquellos inicios", recuerda Matas con nostalgia.

Refugio de estrellas y políticos

A lo largo de sus 70 años de existencia, por las mesas del Pic Nic ha pasado de todo.

Desde leyendas de la música y del cine como Lola Flores, Sara Montiel, Julio Iglesias o Ella Fitzgerald, hasta mitos del fútbol como Johan Cruyff o José Mourinho.

Además, su cercanía con el Festival Internacional de Cine Fantástico de Cataluña lo convirtió en el punto de encuentro habitual de grandes celebridades de Hollywood como Quentin Tarantino o Mira Sorvino, atraídos por la calidad de su servicio y sus espectaculares vistas al mar.

Un golpe para 40 familias

El conflicto legal comenzó en 2018, cuando la administración notificó la recuperación posesoria del terreno por hallarse en zona de dominio público marítimo-terrestre.

Pese a que el edificio fue catalogado en 2014 como Bien Cultural de Interés Local (BCIL) por el Ayuntamiento de Sitges, las distintas vías judiciales se agotaron tras el dictamen del Tribunal Supremo y la sentencia del TSJC.

El impacto social del desalojo es gigantesco, dejando sin empleo a 40 trabajadores fijos y cerca de 30 colaboradores discontinuos, muchos de los cuales llevaban décadas entregando su vida al establecimiento.

"Es un golpe muy duro por la parte emotiva y por todos los trabajadores que ahora se quedan en una situación realmente complicada", lamenta la familia.

Una copa de despedida

En su última jornada de apertura, el comedor y la terraza se llenaron al completo durante un servicio especial que atendió a más de 500 comensales.

Al finalizar, unas 2.000 personas entre vecinos, antiguos empleados y clientes habituales se congregaron a las puertas del local para brindar con cava y música en un homenaje espontáneo.

Con la entrega de llaves exigida por el Estado, el Pic Nic se suma a la lista de locales históricos extinguidos por la normativa de costas, como el Club de Mar o el restaurante Kansas. La terraza queda vacía, pero la huella de siete décadas de gastronomía y servicio permanecerá imborrable en la memoria de Sitges.