Ursula Corberó y ceviche de gambas

Ursula Corberó y ceviche de gambas CG

Gastronomía

El restaurante donde para a comer Úrsula Corberó: ceviche de gambas, osobuco y mató de boniato en un espacio vintage

La actriz catalana tiene un rincón imprescindible en el Raval donde la cocina de autor recupera los sabores tradicionales con un toque contemporáneo

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Úrsula Corberó ha conquistado al público internacional gracias a su trayectoria como actriz, especialmente por su papel de Tokio en La Casa de Papel. Sin embargo, la intérprete mantiene un vínculo especial con Barcelona, su tierra natal, donde también tiene sus establecimientos favoritos para disfrutar de la gastronomía.

En una entrevista concedida a Guía Repsol, Corberó reconoció que cuenta con su propia ruta gastronómica por la capital catalana. Aunque le gusta descubrir nuevos establecimientos, hay algunos clásicos a los que siempre quiere regresar. Uno de ellos es un restaurante situado en pleno corazón del Raval.

Un rincón especial del Raval

Se trata de Suculent, ubicado en el número 45 de la rambla del Raval. La actriz lo describió como un establecimiento con una cocina de autor que conserva el carácter popular y autóctono. También destacó su decoración, inspirada en las antiguas fondas, y la calidad de sus elaboraciones.

Entre sus platos preferidos mencionó el ceviche de gambas y el osobuco. Tampoco se olvidó de los postres, especialmente del mató de boniato, una elaboración que recomendó probar. Unas declaraciones que reflejan su predilección por los sabores intensos y las recetas con personalidad.

Una cocina con identidad

El encanto de Suculent también reside en su espacio. El restaurante ha recuperado mobiliario antiguo y restaurado diferentes elementos para conservar la esencia original del local. El resultado es una atmósfera cálida y acogedora que combina tradición y modernidad sin grandes artificios.

Esta misma filosofía se traslada a los fogones. Su nombre hace referencia a la expresión catalana 'sucar lent', que significa mojar lentamente. Los caldos, jugos y salsas tienen un papel protagonista en una propuesta que recupera recetas mediterráneas y españolas mediante técnicas contemporáneas.

El secreto está en los fogones

Al frente de la cocina se encuentra Toni Romero, un cocinero formado en establecimientos tan prestigiosos como elBulli, Arzak y Akelarre. Su trayectoria le ha permitido desarrollar un estilo propio que concede especial importancia a la concentración de sabores y al aprovechamiento de cada ingrediente.

Su propuesta ha recibido el reconocimiento de Guía Repsol, que distingue a Suculent con un Sol. La publicación destaca sus fondos elaborados, los sabores potentes y una cocina de temporada pensada para compartir. Una combinación que también ha despertado el interés de la Guía Michelin.

Los platos que marcan la diferencia

Entre sus elaboraciones más representativas sobresale el tartar de carne sobre tuétano a la brasa con patatas suflé. También destaca el ceviche de quisquillas con aguacate y maíz, además de la raya a la mantequilla negra con puré cítrico.

La propuesta se completa con opciones como las croquetas de pato asado, la remolacha con anguila ahumada y salsa de mantequilla blanca o el cuello de cordero especiado. Son platos que buscan recuperar sabores reconocibles y ofrecer nuevas combinaciones sin perder su esencia.

Dos menús para descubrirlo

Suculent dispone de dos menús degustación. Los Clásicos, de 70 euros, reúne algunas de sus recetas emblemáticas. Por su parte, el menú Suculent, de 90 euros, apuesta por elaboraciones de temporada. Los platos pueden variar según los productos disponibles en el mercado.

El restaurante demuestra que la tradición y la creatividad pueden convivir sin renunciar a la autenticidad. Quizá ahí resida el motivo por el que Úrsula Corberó lo incluyó entre sus imprescindibles de Barcelona: una cocina que invita a regresar y donde cada salsa merece apurarse hasta la última gota.