Samantha Vallejo-Nágera y croquetas

Samantha Vallejo-Nágera y croquetas CG

Gastronomía

Samantha Vallejo-Nágera, chef: "Las mejores croquetas no se hacen con bechamel, sino con 75 g de queso rallado, 1 cucharada de azúcar glas y 1 cucharadita de pimentón"

La cocinera propone una alternativa sencilla a la receta clásica, con un rebozado crujiente y un interior que guarda el detalle decisivo

Otras noticias: Los cocineros coinciden: "La clave de un buen sofrito es medir las cantidades exactas y elegir cada pieza con las medidas adecuadas"

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No todas las croquetas empiezan con una bechamel. Samantha Vallejo-Nágera propone sustituirla por patata cocida para conseguir una masa más rápida, sin pasar largos minutos incorporando leche y removiendo hasta encontrar la textura adecuada.

El resultado son bolas de patata con queso, crujientes por fuera y cremosas por dentro. La receta emplea tres patatas medianas, queso rallado y fécula de maíz, además de varios condimentos para dar sabor.

Una masa distinta

Las patatas se cuecen, se enfrían, se pelan y se pasan por el pasapurés. Después se mezclan con dos cucharadas de fécula de maíz, 75 gramos de queso rallado, ajo, cebolla, pimentón, pimienta, sal y un poco de azúcar glas.

La mezcla debe quedar homogénea y manejable, capaz de despegarse de las manos. Esa consistencia permite formar las croquetas sin grietas y conservar una textura tierna después de la fritura.

El queso importa

El otro punto decisivo está en el queso del relleno. Para conseguir un centro fundido y elástico conviene elegir variedades como gouda, edam, havarti o mozzarella de baja humedad, especialmente adecuada para lograr ese efecto de queso estirado.

La elección tiene una explicación técnica. La humedad, la maduración y la estructura de las proteínas influyen en cómo se funde y se estira un queso. La literatura científica sobre mozzarella confirma que su composición y maduración modifican claramente ese comportamiento.

Darles forma

Para montar cada pieza, se aplasta una porción de masa sobre la palma y se coloca una pequeña bola de queso en el centro. Después se cierra con cuidado y se redondea hasta que la superficie quede lisa.

El rebozado se hace con harina, huevo batido y pan rallado grueso tipo panko. Antes de freír, conviene dejar las croquetas entre 15 y 30 minutos en la nevera para fijar mejor la cobertura.

La fritura

El aceite debe estar bien caliente, alrededor de 180 grados, y las croquetas deben freírse en tandas pequeñas. Así se evita una caída brusca de temperatura y se favorece un dorado rápido.

Cuando el exterior está dorado, se retiran y se dejan escurrir. El objetivo es conseguir un contraste marcado: cubierta crujiente, masa tierna de patata y un corazón de queso fundido al partir la croqueta.

Aprovechar las sobras

La receta también sirve para dar salida a patatas cocidas que hayan sobrado. En verano pueden convertirse en una ensaladilla con atún, huevo y mayonesa, o en unas papas aliñás con cebolleta, perejil, aceite y vinagre.

Otra posibilidad es preparar una ensalada campera, un rösti o unas patatas con alioli. Son fórmulas sencillas que transforman una guarnición ya cocinada en otro plato y evitan que termine olvidada en la nevera.

Una etapa diferente

Vallejo-Nágera ya no forma parte del jurado de la nueva etapa de MasterChef. RTVE anunció en enero de 2026 la incorporación de Delicious Martha junto a Pepe Rodríguez y Jordi Cruz, tras más de una década de Samantha en el programa.

La cocinera mantiene sus proyectos gastronómicos y Samantha Catering, una firma con tres décadas de trayectoria. Estas croquetas encajan en esa cocina práctica y reconocible: pocos pasos, ingredientes cotidianos y un resultado capaz de convertir unas patatas cocidas en un bocado mucho más apetecible.

Receta de las croquetas

Esta es la receta de las croquetas de Samantha Vallejo-Nágera:

Ingredientes

  • Para la masa
  • Patatas medianas, 3 ud
  • Queso rallado, 75 g, para la masa
  • Queso rallado, cantidad necesaria para el relleno
  • Fécula de maíz, 2 cucharadas
  • Cebolla en polvo, 1 cucharadita
  • Ajo en polvo, 1 cucharadita
  • Azúcar glas, 1 cucharadita
  • Pimienta negra, 1 cucharadita
  • Pimentón, 1 cucharadita
  • Sal, al gusto
  • Para el rebozado
  • Harina, cantidad necesaria para rebozar
  • Huevo batido, 2 ud
  • Panko o pan rallado, cantidad necesaria para rebozar
  • Aceite de oliva suave o de girasol, cantidad necesaria para freír

Paso 1

Cocemos las patatas enteras y con piel en abundante agua con sal, entre 25 y 35 minutos según el tamaño, hasta que al pincharlas con un cuchillo no ofrezcan resistencia.

Paso 2

Las escurrimos y las dejamos enfriar por completo. Después las pelamos y las pasamos por el pasapurés.

Paso 3

Mezclamos el puré frío con la cebolla en polvo, el ajo en polvo, el azúcar glas, la pimienta, el pimentón, la sal y la fécula de maíz.

Paso 4

Añadimos el queso rallado y trabajamos hasta obtener una masa homogénea que se despegue de las manos.

Paso 5

Formamos el relleno apretando trocitos de queso entre los dedos hasta conseguir bolitas del tamaño de una avellana.

Paso 6

Nos enharinamos ligeramente las manos. Cogemos una porción de masa, la aplastamos sobre la palma, colocamos la bolita de queso en el centro, cerramos y boleamos hasta que no quede ninguna grieta.

Paso 7

Pasamos cada bola por harina, luego por huevo batido y por último por el panko, presionando para que las escamas se agarren bien por toda la superficie.

Paso 8

Dejamos reposar las bolas rebozadas en la nevera entre 15 y 30 minutos. Esto resecará ligeramente el rebozado y ayudará a que no se abran en la sartén.

Paso 9

Freímos en aceite abundante y bien caliente, a unos 180 ºC, en tandas de tres o cuatro piezas para que la temperatura no baje.

Paso 10

Las sacamos cuando estén doradas por fuera y las dejamos escurrir sobre un colador.