La tortilla de patatas es, junto a la paella, una de las grandes señas de nuestra gastronomía a nivel internacional.
Sin embargo, a diferencia de lo complejo que puede resultar hacer un buen arroz, la tortilla tiene esa magia de las cosas sencillas, con un par de ingredientes y muy poco misterio, cualquiera puede marcarse un plato de diez en su propia casa.
Ese orgullo por lo nuestro es el que llevó a Agatha Sunsi a defender la icónica tapa en el plato de televisión más exigente del mundo.
En una edición de MasterChef, la concursante apostó por reinterpretar este pilar tan nuestro, conquistando al jurado con una técnica impecable que demostró cómo la cocina de casa puede emocionar en cualquier rincón del planeta.
La controversia de la tortilla en MasterChef
Nacida y criada en Valencia, Agatha Sunsi desembarcó en el concurso para defender la gastronomía española, ha comentado en algunas entrevistas "Está planteado como si fuera un mundial de cocina. Junto al europeo, están los de Asia Pacífico, África y América".
Ante un jurado internacional con chefs de mucho prestigio incluido Gordon Ramsay, decidió preparar una versión propia de la clásica tortilla de patatas.
Consciente de la logística del programa, la concursante justificó el punto de cocción elegido para la elaboración: "Tenía miedo que si la hacía poco cuajada se desmontara y no llegara en buenas condiciones a los chefs, así que la hice un poquito más, sin que llegara a estar seca".
La propuesta desató un intenso debate en redes por el punto del huevo, la cebolla caramelizada y el uso de prosciutto al no tener jamón ibérico. Ante las críticas recibidas por los puristas, la valenciana reaccionó con humor asegurando que "lo importante es que se hable de mí".
El veredicto que valió un delantal blanco
El esfuerzo y la valentía de la concursante valenciana terminaron dando sus frutos en la mesa de cata.
El jurado no dudó en destacar su propuesta como un trabajo digno de la alta cocina: "El plato de Europa, contó con un excelente trabajo en salsa y emplatado directamente de un restaurante de alta cocina, por favor acércate Agatha" consiguiendo así el delantal blanco para entrar en el equipo europeo de MasterChef USA.
Tanto por la impecable técnica de la presentación como por el equilibrio de sus sabores, los jueces quedaron impresionados desde el primer bocado.
El secreto para replicar la receta en casa
Si quieres llevar a tu mesa la misma elaboración que conquistó el paladar del jurado más exigente de la televisión, solo necesitas seguir unos sencillos trucos.
Te detallamos la lista completa de ingredientes y el paso a paso para que consigas ese toque meloso y lleno de sabor en tu propia cocina.
Ingredientes
- 4 patatas
- 4 huevos
- 1 yema de huevo
- 2 cebollas dulces
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
Paso 1
Pela y corta las patatas en láminas homogéneas para garantizar una cocción uniforme.
Paso 2
Cubre las patatas con abundante aceite de oliva en una sartén y póchalas a fuego medio-bajo durante 30 minutos, removiendo de vez en cuando.
Paso 3
Retira las patatas tiernas de la sartén y resérvalas en un recipiente.
Paso 4
Corta la cebolla en juliana fina y póchala a fuego muy lento con un poco de sal durante 30 minutos hasta que suelte sus azúcares naturales.
Paso 5
Junta la patata con la cebolla pochada y pásalas por un colador para retirar todo el exceso de grasa.
Paso 6
Integra los 4 huevos y la yema adicional en un bol batiendo suavemente con una cuchara para no meterle aire a la mezcla.
Paso 7
Saltea la patata unos segundos a fuego fuerte en una sartén sin aceite para tostar ligeramente los bordes y sumar sabor.
Paso 8
Une la patata y la cebolla con el huevo batido, ajusta de sal y deja reposar durante 5 minutos para que se integren los jugos.
Paso 9
Vierte en una sartén antiadherente bien caliente y cuaja la tortilla durante unos 45 segundos por cada lado hasta conseguir la textura deseada.
Un resultado digno de concurso
Con estos sencillos trucos y un poco de paciencia al caramelizar la cebolla, puedes llevar a tu mesa una elaboración que demuestra por qué nuestra gastronomía sigue triunfando en todo el mundo.
Solo te queda ajustar el punto del huevo según tu gusto personal y si decides tirarle cebolla o no, que esto siempre abre debate. Disfruta de un jugoso plato tradicional con un toque impecable en casa.
