Rubén Martínez, chef: La cena más elegante se prepara con 1 lata de mejillones en escabeche, 1 cuña de parmesano, y 1 lata de tomates secos

Rubén Martínez, chef: "La cena más elegante se prepara con 1 lata de mejillones en escabeche, 1 cuña de parmesano, y 1 lata de tomates secos"

Gastronomía

Rubén Martínez, chef: "La cena más elegante se prepara con 1 lata de mejillones en escabeche, 1 cuña de parmesano, y 1 lata de tomates secos"

Conoce el truco de Rubén Martínez para transformar unos mejillones de lata en un bocado crujiente y gourmet que dejará a tus invitados con la boca abierta

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Los aperitivos sencillos se han convertido en la solución perfecta para recibir a los invitados en casa o improvisar un picoteo rápido.

Desde las clásicas gildas hasta los encurtidos variados, estas elaboraciones sencillas maridan a la perfección con un vermú de mediodía o un vino fresco, demostrando que no hace falta complicarse para disfrutar de la buena mesa.

Entre todas las conservas habituales de nuestras despensas, los mejillones de lata, especialmente en escabeche, ocupan un lugar privilegiado.

Aunque la costumbre dicta servirlos junto a unas patatas fritas, el creador de contenido y chef Rubén Martínez, propone en sus redes sociales, una alternativa diferente: combinarlos con unas bolas de queso para transformar este bocado tradicional en la cena más elegante del verano.

Una base de queso parmesano

La preparación arranca rallando una cuña de queso parmesano de buena calidad. Este ingrediente aporta un sabor intenso y salado que sirve de estructura principal para la receta.

Es fundamental utilizar el queso recién rallado para conseguir que la mezcla adquiera la textura deseada, ayudando a que el resultado final sea sabroso y consistente.

La masa para las bolas

Una vez listo el queso, se integra con huevo batido en un recipiente amplio. Mezclamos el conjunto buscando amalgamar sin necesidad de añadir harinas ni espesantes adicionales.

Con la pasta obtenida, se moldean a mano pequeñas bolas de tamaño mediano.

Es importante apretarlas bien para evitar que se desarmen durante la posterior cocción.

Las porciones deben quedar reservadas en un plato antes de pasar por la sartén. Mantenerlas un instante a temperatura ambiente ayuda a que asienten la forma.

Una salsa de tomate seco

El acompañamiento de este plato se elabora triturando tomates secos. Se introducen en el vaso del batidor junto con una parte de su propio aceite de en conserva.

Para ajustar la densidad y lograr una textura fluida, se añade un chorrito de agua. Este gesto ayuda a emulsionar la mezcla y suavizar la concentración de sabor. Al triturar, se obtiene una crema roja brillante y muy aromática.

Su perfil ácido y salino contrasta de forma excelente con la riqueza láctea de la base frita.

La preparación de la conserva

Los moluscos en escabeche son el elemento estrella que corona el plato. Al utilizar mejillones de lata, se consigue un sabor marino profundo con el toque vinagrado característico del adobo.

Resulta imprescindible sacar el marisco de su recipiente y dejarlo escurrir sobre un colador. Retirar el exceso de líquido evita que ablanden los demás componentes al emplatar. La calidad de la conserva es clave para garantizar un bocado jugoso, así como el tamaño de la pieza para añadir una imagen estupenda al plato.

La fritura de las bolas

El siguiente paso consiste en freír las porciones de queso que teníamos reservadas, sumergiéndolas en abundante aceite caliente hasta que la superficie alcance un bonito tono dorado.

Es necesario controlar la temperatura del aceite para que el exterior quede crujiente sin quemarse.

El interior debe fundirse ligeramente creando un contraste muy apetecible.

En cuanto estén bien doradas, se retiran de la sartén con una espumadera. Conviene dejarlas reposar unos segundos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

El equilibrio de sabores

La propuesta del cocinero logra unir el crujiente exterior de las bolas de queso frito con la suavidad del molusco. El toque del escabeche limpia el paladar tras la intensidad de la fritura.

El tomate concentrado actúa como nexo de unión entre el mar y la tierra, equilibrando la grasa propia del queso y el aceite de la conserva.

Esta mezcla de ingredientes demuestra cómo los mejillones de lata en escabeche pueden transformarse en un bocado de alta cocina.

Consejos para la cocina

Puedes adaptar la cantidad de agua en la salsa según la consistencia que prefieras. Si te gusta más densa, basta con añadir unas gotas menos durante el triturado.

Al trabajar con las conservas, asegúrate de manipular los ingredientes con cuidado al sacarlos del envase.