Karlos Arguiñano, chef: Para lograr una salsa rosa más ligera necesitas 150 ml de aceite suave, 75 ml de leche y 2 cucharadas de tomate

Karlos Arguiñano, chef: "Para lograr una salsa rosa más ligera necesitas 150 ml de aceite suave, 75 ml de leche y 2 cucharadas de tomate"

Gastronomía

Karlos Arguiñano, chef: "Para lograr una salsa rosa más ligera necesitas 150 ml de aceite suave, 75 ml de leche y 2 cucharadas de tomate"

Prueba el truco del reconocido cocinero Karlos Arguiñano para lograr una salsa rosa más ligera cremosa y llena de sabor sin usar huevo

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Si hay una elaboración capaz de cambiarle la cara a una receta en cuestión de segundos, esa es la salsa rosa.

Este clásico atemporal de la cocina española es el acompañante perfecto para mariscos, ensaladillas, cócteles de gambas o verduras.

Sin embargo, en lugar de recurrir a la mezcla habitual de mayonesa y kétchup, el chef Karlos Arguiñano ha compartido en su programa Cocina abierta de Antena 3 una versión mucho más fresca y ligera.

El cocinero vasco propone sustituir la base tradicional por una lactonesa emulsionada con zumo de naranja natural, consiguiendo así la salsa rosa más ligera y perfecta para los meses de verano. Al eliminar el huevo de la ecuación, logra una textura cremosa y digestiva que no sobrecarga el paladar.

El resultado se convierte en un aliado indispensable para aderezar mariscos, ensaladillas y cócteles estivales de forma más ligera.

La alternativa sin huevo

El secreto de esta preparación radica en sustituir el huevo para lograr una emulsión estable y firme. Al utilizar 75 ml de leche en lugar del ingrediente avícola, se reduce el riesgo de intoxicaciones durante los meses de más calor.

Esta técnica no solo aporta mayor seguridad en la cocina diaria, sino que también aligera el cómputo calórico final del plato. La consistencia obtenida resulta igual de agradable y envolvente que la de la receta convencional.

El aporte del cítrico

A diferencia del aderezo tradicional que suele incorporar kétchup o salsa de tomate, esta versión añade zumo de naranja recién exprimido.

El líquido cítrico aporta un matiz dulce y ácido muy equilibrado que transforma por completo el perfil de sabor.

Además de aportar un toque fresco, la acidez natural de la fruta ayuda a ligar la mezcla con mayor rapidez durante el batido. Este detalle otorga un color característico y una fluidez perfecta para aderezar ensaladas o pescados.

Proporción exacta de aceite

Para lograr una textura ligera y sin exceso de grasa, la fórmula requiere 150 ml de aceite de oliva suave. Utilizar una variedad de intensidad suave evita que el sabor del oliva enmascare el resto de componentes.

El equilibrio entre el volumen de líquido lácteo y el elemento graso garantiza una densidad maleable y fina.

Incorporar la cantidad justa de ingrediente graso impide que la crema resultante se corte durante el proceso de elaboración.

La ligereza como ventaja

Preparar esta salsa rosa más ligera en casa permite acompañar aperitivos y platos fríos sin sobrecargar la digestión estomacal.

La ausencia de grasas pesadas convierte a esta crema en una opción apta para cualquier menú familiar cotidiano.

Incluso quienes suelen evitar los aderezos industriales encuentran en esta variante una solución equilibrada y sabrosa. La textura suave cubre los alimentos de forma homogénea sin dejar una sensación aceitosa en el paladar.

El proceso de batido

El método de montaje resulta idéntico al de una "lactonesa" casera tradicional y requiere el uso de una batidora de mano.

Se vierten en el vaso la leche, el aceite y sal.

Es fundamental mantener el cabezal del batidor fijo en el fondo hasta que la mezcla comience a emulsionar en la parte inferior. Una vez que la pasta toma cuerpo, se efectúan movimientos suaves de abajo hacia arriba para homogeneizar.

Conservación y frescura

Al no contener huevo fresco entre sus ingredientes, la preparación soporta mejor la conservación en la nevera durante varios días.

No obstante, se aconseja guardarla siempre en un recipiente hermético de cristal bien cerrado.

Mantener la crema a baja temperatura ayuda a que conserve su firmeza y no pierda la emulsión inicial antes de servir.

Basta con moverla ligeramente con una cuchara antes de llevarla a la mesa para recuperar su brillo.

Ingredientes

  • 150 ml de aceite de oliva suave
  • 75 ml de leche
  • 2 cucharadas de tomate frito
  • 1 cucharada de zumo de naranja
  • 1 cucharada de whisky
  • Sal al gusto

Paso 1

Vierte la leche en el vaso de la batidora, añade el aceite de oliva suave y un pellizco de sal.

Paso 2

Coloca la batidora en el fondo y bate a velocidad constante hasta lograr una textura blanca, firme y homogénea.

Paso 3

Agrega la cucharada de zumo de naranja fresco para aportar ese matiz refrescante y ligero.

Paso 4

Añade la cucharada de whisky para potenciar los aromas de la mezcla.

Paso 5

Incorpora las dos cucharadas de tomate frito para darle el tono anaranjado característico.

Paso 6

Bate todo de nuevo durante unos segundos hasta que la crema quede perfectamente unificada.

Paso 7

Sirve o reserva en la nevera hasta el momento de acompañar tus platos para lograr la salsa rosa más ligera.

Un básico para el verano

Contar con recursos sencillos en la cocina permite resolver primeros platos de forma rápida y con un acabado profesional.

La propuesta de Karlos Arguiñano demuestra que es posible revisar las recetas de siempre para hacerlas más ligeras.

Con solo tres ingredientes principales y unos segundos de batidora, puedes preparar una crema exquisita para tus mejores recetas frías. Solo necesitas medir bien las cantidades para sorprender a tus invitados con una alternativa suave y llena de sabor.