Ferran Adrià y huevos duros

Ferran Adrià y huevos duros CG

Gastronomía

Ferran Adrià, chef: "Para comprobar si el huevo está en buen estado, hay que sumergirlo en agua y, si flota, hay que desecharlo"

Un gesto sencillo permite comprobar el estado del huevo antes de cocinarlo, aunque los expertos recuerdan que hay otros aspectos importantes que conviene tener en cuenta

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A lo largo de los años, Ferran Adrià ha compartido numerosos consejos de cocina que siguen siendo una referencia para cocineros profesionales y aficionados. Entre ellos destaca un método muy sencillo para comprobar la frescura de un huevo, un alimento imprescindible en millones de hogares por su versatilidad y su elevado valor nutricional.

El chef catalán recoge este consejo en La comida de la familia, una obra inspirada en la cocina que alimentaba cada día al equipo de elBulli. El objetivo del libro no pasa únicamente por reunir recetas, sino también por ofrecer pequeños trucos capaces de facilitar las tareas cotidianas entre fogones.

Un método muy sencillo

Según explica Adrià, basta con sumergir el huevo en un recipiente con agua para obtener una primera pista sobre su estado. Si permanece en el fondo y en posición horizontal, el huevo es muy fresco. Si se inclina ligeramente con la parte más ancha hacia arriba, ha perdido parte de su frescura, aunque todavía puede consumirse.

En cambio, si el huevo flota, lo recomendable es desecharlo. Este comportamiento se debe a que, con el paso del tiempo, aumenta la cámara de aire situada en su interior, reduciendo su densidad. El conocido "truco del agua" se basa precisamente en este fenómeno físico, ampliamente documentado por especialistas en seguridad alimentaria.

Qué dicen los expertos

No obstante, los organismos especializados recuerdan que la prueba del agua no debe ser el único criterio para decidir si un huevo puede consumirse. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) insiste en que los huevos deben mantenerse correctamente refrigerados para reducir el riesgo de contaminación por Salmonella.

Por su parte, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) recomienda descartar cualquier huevo con la cáscara agrietada, conservarlos siempre refrigerados y cocinarlos adecuadamente. Además, recuerda que un huevo puede seguir siendo seguro aunque ya no sea completamente fresco, siempre que se haya almacenado correctamente.

Un alimento muy versátil

Una vez comprobada su frescura, el huevo ofrece innumerables posibilidades en la cocina. Desde tortillas con verduras hasta huevos rellenos, pasando por revueltos, suflés o recetas al horno, se trata de uno de los ingredientes más completos para preparar comidas rápidas y equilibradas.

También resulta una excelente opción para quienes buscan aumentar el consumo de proteínas de alta calidad, ya que aporta vitaminas, minerales y grasas saludables. El Instituto de Estudios del Huevo recuerda que este alimento forma parte de una dieta equilibrada y destaca tanto su calidad nutricional como su versatilidad culinaria.

En definitiva, el consejo popular recuperado por Ferran Adrià puede servir como una referencia rápida para valorar la frescura de un huevo, pero siempre debe complementarse con unas correctas medidas de conservación y manipulación. Revisar el estado de la cáscara, mantener la cadena de frío y cocinar el producto de forma adecuada siguen siendo las mejores garantías para disfrutar de uno de los alimentos más presentes en la cocina sin asumir riesgos innecesarios.

Beneficios de los huevos

Los huevos son una excelente fuente de proteínas de alta calidad, ya que aportan los nueve aminoácidos esenciales que necesita el organismo. Además, contienen vitaminas A, D, E y B12, junto con minerales como hierro, zinc y selenio, fundamentales para el sistema inmunitario y el metabolismo. También destacan por su contenido en colina, un nutriente clave para el funcionamiento del cerebro, y en luteína y zeaxantina, antioxidantes que contribuyen a proteger la salud ocular.

Su combinación de proteínas y grasas saludables favorece la sensación de saciedad, lo que puede ayudar a controlar el apetito dentro de una alimentación equilibrada. Asimismo, la evidencia científica más reciente indica que el consumo de huevos no aumenta el riesgo cardiovascular en personas sanas cuando forma parte de una dieta variada y un estilo de vida saludable, por lo que sigue siendo uno de los alimentos más completos desde el punto de vista nutricional.