Karlos Arguiñano y judías verdes

Karlos Arguiñano y judías verdes CG

Gastronomía

Karlos Arguiñano, chef: "Las judías verdes más ricas y sabrosas no llevan jamón, sino arroz y manitas de cerdo"

El cocinero vasco apuesta por un guiso de cuchara que aprovecha al máximo una verdura habitual y la transforma en la gran protagonista

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Las judías verdes suelen ocupar un papel secundario en la cocina. Es habitual encontrarlas como guarnición o salteadas con jamón, pero rara vez protagonizan un plato capaz de sorprender en la mesa. Sin embargo, Karlos Arguiñano demuestra que esta verdura también puede convertirse en la base de un guiso contundente y lleno de sabor.

El cocinero vasco, uno de los referentes de la gastronomía española desde hace décadas, recupera una receta de toda la vida en la que las judías verdes, el arroz y las manitas de cerdo forman una combinación tan sencilla como efectiva. El resultado es un plato tradicional con un caldo lleno de cuerpo y una textura muy especial.

El secreto está en el caldo

La elaboración comienza con las manitas de cerdo, que se cuecen en una olla rápida junto a una cebolla entera y una pizca de sal. Tras unos 40 minutos de cocción, las manitas quedan muy tiernas y, lo más importante, dejan un caldo rico en gelatina que será la clave del guiso.

Mientras tanto, se prepara un sofrito con cebolla y ajo picados muy finos. Cuando las verduras están bien pochadas, se incorporan las judías verdes, previamente limpias y cortadas en trozos de unos tres centímetros. En ese momento también se añade un pequeño puñado de arroz.

Una receta con mucho sabor

El siguiente paso consiste en verter sobre la cazuela el caldo de las manitas, siempre colado para eliminar impurezas. Gracias a ese líquido, tanto el arroz como las judías absorben un sabor intenso durante la cocción, sin necesidad de recurrir a ingredientes adicionales.

Cuando el arroz está en su punto, Arguiñano incorpora las manitas de cerdo para que se calienten durante apenas unos minutos. De esta forma conservan toda su textura y no llegan a deshacerse dentro del guiso, uno de los consejos que destaca el propio cocinero.

Un plato tradicional

A la hora de servir, el cocinero reparte las judías verdes con arroz en platos hondos y coloca encima un trozo de manita de cerdo. El toque final llega con un chorro de aceite de oliva virgen extra, una pizca de pimentón y unas hojas de perejil para aportar aroma y color.

Las manitas de cerdo destacan por su elevado contenido en colágeno, responsable de la textura gelatinosa que adquieren durante la cocción y del cuerpo que aportan al caldo, una característica muy apreciada en numerosos guisos tradicionales de la gastronomía española.

Disfrutar las judías verdes

Esta receta demuestra que las judías verdes pueden ir mucho más allá de los platos rápidos o las guarniciones. Combinadas con arroz y un buen caldo, se convierten en el eje de un guiso completo, ideal para quienes disfrutan de la cocina tradicional y de las recetas cocinadas sin prisas.

Con esta propuesta, Arguiñano vuelve a reivindicar el valor de los platos de siempre. Una elaboración sencilla, basada en ingredientes humildes y en una buena técnica, capaz de transformar un producto cotidiano en una receta de domingo que sigue conquistando a quienes buscan el auténtico sabor de la cocina casera.