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La cuenta atrás para la verbena de Sant Joan ya ha comenzado. Aunque todavía quedan semanas para una de las noches más esperadas del calendario festivo catalán, el sector pastelero ya ha celebrado una de sus citas más importantes: la octava edición del concurso La Millor Coca de Sant Joan 2026.

La Antiga Fàbrica Estrella Damm de Barcelona acogió la entrega de premios de un certamen que este año ha batido récords de participación. Cerca de 300 cocas artesanas procedentes de obradores de toda Cataluña se presentaron a concurso en busca del reconocimiento del jurado.

Dos nombres propios

Entre todas las propuestas hubo dos establecimientos que lograron destacar con especial fuerza. El primero fue Forn Saga, de Granollers, que consiguió imponerse en dos de las categorías más tradicionales del certamen.

El obrador vallesano obtuvo el primer premio tanto en la categoría de coca de llardons como en la de crema y piñones, confirmando el gran momento que atraviesa y su dominio de las recetas más clásicas.

Por su parte, la gerundense Pastisseria Tornés también firmó una actuación sobresaliente. El establecimiento logró el primer puesto en la modalidad de coca tradicional de fruta y además se alzó con el segundo premio en la categoría de chocolate.

Creatividad y tradición

La categoría más innovadora volvió a demostrar el dinamismo del sector. El prestigioso obrador Hofmann se llevó el primer premio a la mejor coca creativa, gracias a una propuesta que convenció al jurado por su técnica y originalidad.

En segunda posición quedó La Boulangerie, consolidando el peso que tienen los proyectos artesanos que apuestan por reinterpretar este producto sin perder su esencia tradicional.

La categoría de chocolate fue una de las más disputadas. El primer premio recayó en Forn de Cabrianes, mientras que Pastisseria Tornés obtuvo la segunda posición. Algunas publicaciones especializadas han señalado incluso que el jurado llegó a contemplar un empate técnico en la máxima distinción debido al elevado nivel de las propuestas presentadas.

Un sector en plena forma

El jurado, integrado por panaderos, pasteleros, periodistas gastronómicos y ganadores de anteriores ediciones, destacó la calidad general de las elaboraciones y la creciente profesionalización del sector.

Los expertos también insistieron en la importancia de respetar las bases del concurso y las recetas tradicionales. De hecho, varias propuestas fueron descartadas por no ajustarse a los requisitos establecidos en cuanto a peso o ingredientes.

A pesar de ello, el certamen volvió a evidenciar la capacidad de innovación de los obradores catalanes. Las cocas presentadas mostraron una combinación cada vez más equilibrada entre tradición, creatividad y técnica, tres elementos que explican la buena salud de la pastelería artesanal catalana.

Con esta octava edición, La Millor Coca de Sant Joan reafirma su papel como uno de los grandes escaparates del talento pastelero catalán y como una referencia para quienes buscan acertar con el dulce más emblemático de la verbena.