Los grandes maestros de la repostería tienen claro que el secreto de un buen postre ya no está en los laboratorios, sino en la propia tierra.
La pastelería actual ha encontrado su mejor aliado en una raíz de origen asiático que está revolucionando los obradores gracias a su espectacular tono morado natural. El éxito de este ingrediente radica en que permite crear masas con un color increíble sin necesidad de usar aditivos ni colorantes artificiales.
El origen del color
Si lo ves en el mercado por primera vez, es muy probable que este ingrediente te parezca una batata o un boniato común por su piel rugosa y sus tonos marrones.
Sin embargo, la magia ocurre al cortarlo y descubrir una pulpa morada tan intensa que entra directa por los ojos.
Esta tonalidad tan viva es precisamente lo que ha enamorado a los reposteros más creativos de todo el mundo. Los chefs aprovechan esta maravilla de la naturaleza para teñir masas, cremas y coberturas, logrando acabados espectaculares al primer vistazo.
Textura y notas dulces
Más allá de lo bonito que queda en el plato, esta raíz esconde unas cualidades en boca que los pasteleros valoran muchísimo a la hora de hornear.
La consistencia de su pulpa es muy similar a la de la patata, lo que aporta una fantástica cremosidad y una agradable humedad a cualquier masa.
Pero lo mejor de todo es su sabor, ya que es naturalmente dulce y avainillado, dejando en el paladar matices muy suaves. Esta combinación aromática lo convierte en el candidato ideal para elaborar bizcochos, flanes caseros o rellenos cremosos.
Salud y estética unidas
El uso de este ingrediente demuestra que la alta repostería y la cocina saludable pueden ir de la mano si elegimos bien las materias primas.
Frente a los postres industriales que abusan de polvos químicos, esta alternativa tiñe las recetas de una forma completamente natural.
Al ser un tubérculo, incorporarlo a tus postres ayuda a mejorar el perfil nutricional de los dulces caseros. Su pulpa destaca por su contenido en fibra, además de aportar vitaminas y una buena dosis de antioxidantes.
Fiebre en los obradores
El impacto del ube se nota cada vez más en las vitrinas de las cafeterías más modernas y en las cartas de postres de los restaurantes.
Los chefs pasteleros están disfrutando muchísimo experimentando con él, creando desde helados artesanales hasta tartas con un llamativo color violeta.
Esta tendencia ha hecho que muchos negocios de hostelería apuesten por postres que no solo estén deliciosos, sino que también resulten visualmente irresistibles. Los profesionales juegan con la pulpa de esta planta para elaborar bebidas calientes muy vistosas que conquistan a los comensales desde el primer minuto.
Consejos para la cocina
Si te apetece probar esta maravilla y preparar un pastel en casa, puedes encontrarlo fácilmente en tiendas de alimentación asiática o mercados especializados.
El truco para usarlo correctamente es cocinarlo primero al vapor o hervido, y después triturar la pulpa hasta obtener un puré fino.
Puedes añadir este puré morado directamente a tu receta favorita de bizcocho o magdalenas para conseguir ese característico color violeta. Como ya tiene un dulzor natural, puedes reducir ligeramente la cantidad de azúcar para lograr un postre más equilibrado.
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