Prácticamente todas las gastronomías del mundo cuentan con una sopa tradicional capaz de reconfortar en los días más fríos. Desde la minestrone italiana hasta la sopa de cebolla francesa, estos platos forman parte del recetario popular de numerosos países. Entre ellos destaca también la sopa de tortilla mexicana, una elaboración que ha conquistado al chef José Andrés.
El cocinero asturiano, considerado uno de los mayores embajadores de la cocina española en Estados Unidos, ha compartido recientemente una de sus recetas favoritas para el invierno. Se trata de una sopa que, según explica en su boletín Longer Tables, resulta ideal para las noches más frías gracias a su sabor intenso y su preparación sencilla.
Un clásico con mucha historia
La conocida como sopa de tortilla o sopa azteca tiene sus raíces en el centro de México. Diversas fuentes sitúan su origen en el estado de Tlaxcala, aunque con el paso de los años se ha extendido por todo el país y cada región ha desarrollado su propia versión.
Lo que sí se mantiene intacto es su esencia. La receta combina tortillas de maíz, tomate, chiles secos y caldo, ingredientes fundamentales de la gastronomía mexicana desde hace siglos. La presencia del maíz, elemento básico de la alimentación mesoamericana, explica buena parte de su arraigo cultural.
La receta que recomienda José Andrés
José Andrés destaca que una de las grandes ventajas de esta sopa es su facilidad de elaboración. Según explica, apenas requiere siete ingredientes principales y muchos de ellos suelen encontrarse ya en cualquier cocina doméstica.
El ingrediente protagonista es el tomate, que aporta la base del caldo. El chef recomienda utilizar tomates frescos cuando sea posible, aunque también señala que los tomates en conserva ofrecen un resultado excelente si son de buena calidad.
A esa base se suman las tradicionales tortillas de maíz fritas, que aportan cuerpo y textura al plato al mezclarse con el caldo caliente. El toque característico llega de la mano del chile pasilla, una variedad muy utilizada en sopas y salsas mexicanas por sus matices ahumados.
Secretos en la elaboración
Uno de los secretos de esta elaboración está en los ingredientes finales que se añaden justo antes de servir. José Andrés propone incorporar queso fresco rallado, aguacate en dados y una pequeña cantidad de crema agria.
Además, recomienda reservar parte de las tortillas fritas para colocarlas sobre la sopa en el último momento. De esta forma se consigue un atractivo contraste entre la cremosidad del caldo y el toque crujiente del maíz.
Desde el punto de vista nutricional, cada ración aporta alrededor de 320 calorías, junto con 9 gramos de proteínas, 14 gramos de grasas, 38 gramos de hidratos de carbono y 6 gramos de fibra.
Para conservarla correctamente, la recomendación es guardar la sopa sin las tortillas fritas en un recipiente hermético dentro de la nevera durante un máximo de tres días. Las tortillas deben añadirse únicamente en el momento de servir para mantener toda su textura. Un detalle sencillo que permite disfrutar de uno de los platos más emblemáticos de la cocina mexicana en su mejor versión.
Receta de la sopa de tortillas mexicanas
Esta es la receta de la sopa de tortillas mexicanas de José Andrés:
Ingredientes
- 6 tortillas de maíz (del día anterior, mejor)
- 3 tomates maduros
- 1/2 cebolla blanca
- 2 dientes de ajo
- 1 chile pasilla seco
- 1 litro de caldo de pollo
- Aceite
- Sal y pimienta al gusto
- 100 g de queso fresco o panela
- 1 aguacate
- Nata o crema agria al gusto
Paso 1
Cocina los tomates, la cebolla y los ajos en una sartén sin aceite, hasta que tengan partes tostadas.
Paso 2
Hidrata el chile pasilla retirando semillas y venas, y déjalo en agua caliente 10 minutos.
Paso 3
Licua los tomates, cebolla, ajos y chile pasilla con una taza de caldo, hasta que quede una salsa homogénea.
Paso 4
Calienta un poco de aceite en una olla. Vierte la salsa y sofríe 5 minutos removiendo para que no se pegue.
Paso 5
Añade el resto del caldo y cocina a fuego medio 10 minutos. Ajusta de sal y pimienta.
Paso 6
Corta las tortillas en tiras finas. Fríelas en abundante aceite caliente hasta que estén doradas y crujientes. Escurre sobre papel.
Paso 7
Corta el aguacate y el queso en cubos.
