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Gastronomía

Los cocineros coinciden: "Para que las patatas se pelen bien, hay que introducirlas en agua hirviendo y esperar a que estén tiernas"

Este alimento es básico en recetas como la ensaladilla rusa, pero un error muy habitual durante la cocción puede arruinar su textura

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La patata sigue siendo uno de los alimentos más presentes en las cocinas españolas. Frita, asada o cocida, se adapta a todo tipo de recetas y se ha convertido en un ingrediente imprescindible tanto en platos tradicionales como en elaboraciones más actuales.

A pesar de su popularidad, todavía existen muchas dudas sobre cómo cocinarlas correctamente. Una de las más habituales aparece al preparar patatas cocidas, especialmente ahora que recetas frescas como la ensaladilla rusa vuelven a ganar protagonismo con la llegada del calor.

El error más habitual

A simple vista, cocer patatas parece sencillo. Basta con introducirlas en agua hirviendo y esperar a que estén tiernas. Sin embargo, muchos cocineros coinciden en que existe un fallo muy común que afecta directamente al resultado final: pelarlas antes de cocinarlas.

El cocinero y creador de contenido Pelayo Fernández, conocido en redes sociales como Golosolandia, asegura que la clave está precisamente en mantener la piel durante toda la cocción. Según explica en su perfil de Instagram, retirar la piel antes de hervirlas provoca que la patata absorba demasiada agua.

La piel es su escudo”, señala el cocinero. De esta forma, la humedad natural se conserva en el interior y la textura queda mucho más cremosa. El consejo, además de mejorar el sabor, evita que la patata se deshaga con facilidad al mezclarla en otras recetas.

Más sabor y mejor textura

La misma recomendación comparte el cocinero Eric Lahuerta, que también defiende la cocción con piel como la mejor forma de mantener intactas las propiedades del alimento. Según explica en su canal de YouTube, cocinar la patata sin pelar ayuda a conservar mejor las vitaminas, minerales y sabor natural.

Además, insiste en que la patata pelada actúa como una esponja dentro del agua. “Lo único que hará será absorber agua”, explica el chef. Esto provoca una textura más acuosa y menos agradable, algo especialmente importante en preparaciones donde se busca cremosidad.

Otro aspecto fundamental tiene que ver con la temperatura del agua. Tanto Lahuerta como otros cocineros recomiendan comenzar la cocción desde agua fría o templada. Así se consigue que el calor penetre de forma uniforme y que toda la pieza se cocine al mismo ritmo.

El truco para acertar con la cocción

El cocinero Carlos de la Calle recuerda que no existe un tiempo exacto para cocer patatas. Todo depende del tamaño de cada pieza. Por eso, recomienda utilizar patatas similares para conseguir una cocción homogénea y evitar que unas queden duras mientras otras se rompen.

El experto también insiste en mantener siempre la piel y evitar introducirlas directamente en agua hirviendo. Este método, además de mejorar la textura, reduce el riesgo de que la patata se abra durante la cocción y pierda parte de su sabor.

Para comprobar si están listas, los cocineros recurren a un truco muy sencillo. Basta con pinchar la patata con un cuchillo fino. Si al levantarla resbala y cae fácilmente, significa que el interior ya está perfectamente cocido.

Pequeños detalles como mantener la piel, empezar desde agua fría o elegir patatas del mismo tamaño pueden marcar una gran diferencia en el resultado final. Unos consejos simples que permiten conseguir unas patatas más sabrosas, cremosas y perfectas para cualquier receta del verano.