Mariano Sánchez y filete ruso

Mariano Sánchez y filete ruso CG

Gastronomía

Mariano Sánchez, carnicero: "Para conseguir unos filetes rusos jugosos se recomienda comenzar con fuego fuerte para sellar la superficie de la carne"

El experto en carne explica los trucos esenciales para preparar esta receta tradicional con una textura y un sabor más intenso

Otras noticias: Jordi Cruz, chef: "Para unas patatas fritas perfectas hay que realizar una cocción rápida en el microondas y terminarlas en la freidora de aire"

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El filete ruso lleva décadas ocupando un lugar fijo en muchas cocinas españolas. Aunque a menudo se confunde con una hamburguesa o con un simple filete empanado, esta receta tradicional tiene identidad propia y una elaboración muy concreta. Su éxito reside en la mezcla de ingredientes y, sobre todo, en la forma de cocinar la carne.

El encargado de recordar cómo debe hacerse este plato clásico ha sido Mariano Sánchez, conocido en redes sociales como El As Carnicero (@el_as_carnicero). El divulgador, especializado en el mundo de la carne, compartió recientemente con sus seguidores varios consejos para conseguir unos filetes rusos jugosos y llenos de sabor.

La importancia de la carne

Para Mariano, la receta empieza por un ingrediente fundamental: una buena base. “Carne picada de ternera cien por cien”, explica el experto, que recomienda utilizar aproximadamente un kilo para preparar varias piezas.

Sin embargo, el carnicero insiste en que el sabor final no depende únicamente de la calidad de la carne. Los condimentos juegan un papel decisivo. A la mezcla se le añade sal, pimienta, ajo fresco y perejil fresco, ingredientes sencillos pero imprescindibles para potenciar el resultado.

La textura también tiene sus claves. Según explica Mariano Sánchez, hay dos elementos que marcan la diferencia entre unos filetes secos y otros tiernos y melosos. “Un huevo por kilo y pan casero remojado en leche”, asegura. Esa combinación permite obtener una masa compacta, pero al mismo tiempo jugosa.

El secreto está en las manos

Una vez reunidos todos los ingredientes en un bol, llega uno de los pasos más importantes del proceso. El experto recomienda mezclar siempre la carne con las manos, evitando utensilios o cucharas.

El motivo es sencillo: trabajar la masa manualmente ayuda a que todos los ingredientes se integren de manera uniforme. Así se consigue una mezcla homogénea y con mejor textura. Además, el amasado permite que la carne mantenga mejor los jugos durante la cocción.

Después llega el momento de formar los filetes. La receta tradicional apuesta por piezas gruesas y compactas, alejadas del aspecto de una hamburguesa fina. Ese grosor resulta fundamental para conservar la jugosidad interior.

Cómo conseguir que queden jugosos

La cocción es otro de los puntos donde más insiste el carnicero. Mariano Sánchez recomienda comenzar siempre con fuego fuerte para sellar rápidamente la superficie de la carne.

Bien sellado y luego que se haga bien por dentro, que esto no es un entrecot”, explica el experto. El objetivo es crear una costra exterior que mantenga todos los jugos en el interior del filete.

Una vez conseguido ese sellado inicial, conviene bajar la intensidad del fuego para terminar la cocción poco a poco. De esta forma, el interior queda tierno y sabroso, evitando que la carne se reseque.

El resultado final es un plato clásico, contundente y muy casero, perfecto para cualquier época del año.

La guarnición perfecta

Cuando los filetes rusos están listos, Mariano apuesta por acompañarlos con sabores igualmente tradicionales. Su recomendación pasa por añadir tomate frito casero por encima, una combinación que eleva todavía más el plato.

Para completar la receta, el experto propone dos opciones infalibles: puré de patata cremoso o unas patatas fritas bien hechas. Dos acompañamientos sencillos que convierten esta receta popular en un auténtico homenaje a la cocina de siempre.

Porque, aunque el filete ruso pueda parecer una elaboración humilde, los pequeños detalles siguen marcando la diferencia entre una receta corriente y un plato memorable.