Con una atmósfera cálida y dinámica, el local se posiciona como un escenario ideal para comenzar la noche de la mejor manera. Su combinación de coctelería de autor y su cocina de fusión aspiran a seducir tanto al público local como a quienes visitan la ciudad en busca de propuestas gastronómicas singulares y llenas de vitalidad.
En pleno Eixample, se encuentra el restaurante Patara, un enclave culinario en el que se une la gastronomía india con la española. Y se articula en torno al maridaje creativo: combinados originales dialogan con pequeñas elaboraciones de inspiración internacional.
Origen del proyecto
El origen del proyecto está ligado a Parm Dhillon, empresario de raíces indias afincado en España desde hace casi tres décadas. Tras renunciar a una trayectoria prometedora en el ámbito corporativo, decidió apostar por una idea más personal: levantar un lugar donde la cocina sirviera como puente entre culturas y personas.
En declaraciones a Crónica Global, Dhillon nos explica cómo nació Patara: "Lo cogimos en 2019, pero en ese momento era una cafetería normal". Afirma que hasta el año 2024 no fue cuando decidieron dar el gran paso: "Realizamos una reforma completa y transformamos el concepto para ofrecer una propuesta gastronómica diferente, añadiéndole un valor diferencial claro: la fusión de culturas".
Exterior del Patara
La idea de un sueño
El restaurante representa la materialización de años de constancia y visión, concebido como un escenario de hospitalidad genuina. En la que residentes y visitantes comparten mesa, conversación y sorpresa, integrando en un mismo punto sensibilidades de distintos orígenes.
Dhillon reitera que la idea nace de su propia identidad: sus padres son de origen indio y él se ha criado toda la vida en España. Recalca: "Siempre he vivido entre dos culturas: en casa crecí con la gastronomía india, con sus sabores, especias y tradiciones; y fuera disfrutaba de la cocina española, que también forma parte de quien soy".
Patara es, en realidad, una fusión natural, porque tal y como apunta el propietario: "Representa mi historia y mi forma de entender la gastronomía".
Diversos platos de Patara
Platos creativos
La dirección gastronómica recae en Diksha Sachdeva, responsable creativa de la cocina, quien propone una lectura actual de la tradición española enriquecida con matices del recetario indio.
El menú resultante entrelaza clásicos reconocibles con especias delicadas, dando forma a platos que combinan familiaridad y atrevimiento.
Entre algunas de sus propuestas figuran los langostinos crujientes acompañados de chutney de mango; Ocean Kofta, unas albóndigas de calamar envueltas en una tempura ligera; Nvab, ternera macerada en especias suaves servida con salsa fresca de yogur y pepino; y Katsu Affair, un bocadillo de pollo crujiente con salsa cremosa inspirada en el butter chicken --reinterpretación lúdica del sándwich japonés desde una óptica india donde convergen influencias orientales y occidentales--.
Bharta --berenjena asada al fuego con tomate especiado, guisantes y crema de tahini--
Cócteles únicos
No todo va a ser comer. Patara, también, presenta una gran oferta de coctelería, que ocupa un lugar central en la experiencia.
Podrás degustar el Patara Colada, reformulación de la clásica Piña Colada con Brown Butter Barceló, soda de piña, coco y haba tonka, logrando un perfil exótico y elegante.
El Hot Margarita combina Rooster Blanco, Mezcal Unión, cordial de citronela, Misaki Yuzu Smooth sake y licor ahumado, coronado con un borde de sumac y chile que potencia su carácter cítrico y especiado.
El Filthy Chai traslada el popular té especiado al terreno del combinado, integrando Monkey Shoulder, sirope de lavanda y palo santo, limón y leche de coco en una mezcla sedosa y aromática.
Completa la selección el Rockstar Martini, con vodka Beluga infusionado con alcaravea, Misaki Yuzu Dry sake, fruta de la pasión, vainilla y limón, una propuesta afrutada y ligeramente dulce pensada para ocasiones especiales.
Cócteles de Patara
Patara
Patara, en hindi, significa "caja de sorpresas" o "cofre del tesoro". "Para nosotros el nombre tiene un significado muy especial, porque refleja exactamente lo que queremos que viva cada persona que nos visita", nos explica a Crónica Global, Parm Dhillon.
Manifiesta que: "La idea es que cada experiencia sea como abrir un cofre y descubrir algo inesperado: sabores nuevos, combinaciones sorprendentes y una propuesta diferente a lo habitual. Queremos que nuestra clientela sienta curiosidad, emoción y sorpresa en cada plato".
Interior del restaurante
El diseño interior, ideado por el director creativo Tanny y desarrollado por la diseñadora Michaela Kocheva, gira en torno a una premisa sugerente: explorar múltiples matices del rojo.
La gama cromática abarca desde tonos vino hasta tierras cálidas, salpicadas de detalles dorados. El resultado evoca la estética de los hoteles boutique neoyorquinos de las décadas de los setenta y ochenta, combinando sofisticación y personalidad.
Para sus creadores, el rojo simboliza las tensiones y pasiones de la vida, y el espacio invita a habitar alguno de esos innumerables matices.
Interior del restaurante
Futuros proyectos
El proyecto se expande. Más adelante tienen la intención de abrir otro establecimiento, probablemente, en otra ciudad. Sin embargo, ahora su prioridad es consolidarse en Barcelona, ganar prestigio y construir una reputación sólida.
Su objetivo es establecerse como una marca reconocida, con una gastronómica única, atractiva, bien definida y con identidad propia. "Una vez logremos esa base firme en la Ciudad Condal, daremos el siguiente paso en nuestra expansión", afirma Dhillon.
