Patatas bravas

Patatas bravas

Gastronomía

Las mejores patatas bravas se encuentran en Barcelona: las hacen en un famoso restaurante con 100 años de historia

Este entrante es uno de los más conocidos de Barcelona, y van acompañadas de alioli casero y una salsa de receta secreta

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En Cataluña, los productos típicos copan todas las mesas, pero entre ellos uno destaca por encima del resto, ya que es una de las más demandadas de la ciudad. Concretamente, se trata de las patatas bravas, una de las tapas más tradicionales ideales para compartir.

Las mejores de Cataluña se encuentran en Barcelona. Dichas patatas se elaboran en el bar Tomás de Sarrià, ubicado en plena Calle Mayor (Barcelona), se ha hecho conocido por sus famosas patatas bravas, que incluso, según comentan sus clientes, “a simple vista la salsa no parece, pero su sabor es increíble”.

Se trata de uno de los lugares que sigue destilando el ambiente de antaño, el de las antiguas bodegas tradicionales y de las tapas hechas a fuego lento. Además, cuenta con una larga barra para albergar a quienes la prefieran y paredes con cuadros de grandes marcas.

Es por ello, que sus patatas bravas son míticas y unas de las más conocidas de Barcelona, acompañadas de alioli casero y una salsa de receta secreta.

A pesar del paso del tiempo, las bravas siguen siendo su plato estrella. Además, sirven tapas variadas sencillas y platos combinados atractivos. Servicio rápido y eficaz, cosa que se agradece porque tiene mucha afluencia.

100 años cautivando paladares

Un bar de toda la vida, tradicional y familiar. Según recoge Periodista Gourmet, “Tomás Pujol fundó en 1919, cuando tenía 20 años, un bar llamado Bodega Tomás. Estaba en el número 52 de Major de Sarrià. En 1955 se trasladó al número 49, donde actualmente se encuentra el bar Tomás”.

No obstante, el estallido de las bravas no fue desde su comienzo, según apuntan varias fuentes fue por el año 92, sin buscarlo le llegó el éxito y empezaron a recibir multitud de clientes para disfrutarlas. La clave está en el buen producto, buena cocina y precios irresistibles.

Más que un bar. Es un lugar donde degustar la gastronomía más popular y que sigue manteniendo su esencia para despertar el interés de sus clientes para comer esta delicatessen, además de sus platos sencillos que no dejan de conquistar paladares.