Camil Ros, secretario general de UGT en Cataluña
UGT tiene un problema en Lleida. El sindicato lleva un año y medio sin ejecutiva provincial en su sección de Industria, Construcción y Agro (FICA). Además, sus dos exsecretarios generales, Antonio Rodríguez y Xavier Perelló, han roto el carnet.
Ambos acusan a la dirección de la federación en Cataluña de bloquear un congreso participativo para que saliera elegida la exdirigente que sufrió acoso laboral por parte de uno de los exlíderes del sindicato, Antonio Rudilla.
Camil Ros —secretario general— debería tomar cartas en el asunto y desbloquear la agónica situación del sindicato, que yace en manos de una comisión gestora dirigida desde Barcelona.