Armand Baucells, CEO y cofundador de AM Inversiones
El caso de AM Inversiones ilustra el alto riesgo que conllevan las promesas de retornos garantizados en inversiones que desafían la lógica del mercado.
Según informa hoy Crónica Global, esta promotora ha puesto en apuros a algunos de sus inversores tras convencerles a base de señuelos tales como rentabilidades de hasta el 30%.
Esto atrajo a pequeños ahorradores y a patrimonios mayores con tickets mínimos de 50.000 euros, a los que ahora ha dejado atrapados en una red de deudas impagadas y plazos contractualmente vencidos.
A ello se le suman otras cuestiones no menores: AM Inversiones ha dejado sus oficinas vacías por una supuesta mudanza, burofaxes sin entregar y obras paralizadas por parte de industriales que denuncian falta de pago.
Ante estas evidencias, la respuesta de la dirección ha sido, como mínimo, decepcionante, al exigir paciencia a los afectados, tildar de bulos las informaciones sobre lo ocurrido y no dar explicaciones.
Los indicios de crisis de liquidez y de falta de transparencia son, por tanto, preocupantes. Y, mientras, hay proyectos que permanecen bloqueados, algunos acreedores no cobran y la firma sigue captando capital para nuevas promociones.