Albert Sánchez, director general de Philip Morris para España, Andorra y Gibraltar
El récord trimestral de casi 11.500 millones de dólares logrado por Philip Morris confirma la buena marcha de su reinvención industrial.
El hecho de que un 40% de sus ingresos provenga ya de productos alternativos demuestra que el negocio "sin humo" —liderado por el tabaco calentado y las bolsas de nicotina— es ya un motor financiero esencial para la compañía.
La multinacional ha logrado una maniobra corporativa inusual: canibalizar progresivamente su histórico cigarrillo tradicional a cambio de otras opciones, sin destruir valor para el accionista.
Sin embargo, el fuerte crecimiento de los cigarrillos electrónicos y otros formatos alternativos evidencia que la demanda de nicotina persiste, solo que adaptada a hábitos y tecnologías contemporáneas.
El gran desafío futuro no reside en seguir batiendo récords de ventas, sino en superar el escrutinio de reguladores y autoridades sanitarias. Para consolidar su liderazgo, la compañía deberá demostrar que esta transición responde a un compromiso genuino de reducción de daños y no sólo a una estrategia para blindar sus márgenes en un mercado hiperregulado.