El proyecto de ley de regulación de la prestación del servicio de inspección técnica de vehículos (ITV) llega al Parlament con los apoyos necesarios para superar las enmiendas a la totalidad y avanzar en su tramitación parlamentaria. Y, salvo que salte la sorpresa, también superará la votación final.
El texto, impulsado por el Departamento de Empresa y Trabajo de la Generalitat, ha sido diseñado por el director general de Industria, Xavier Roca. El doctor ingeniero industrial y exprofesor de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), tomando el relevo del Govern de ERC, ha dibujado un sistema que sustituye las concesiones por autorizaciones administrativas —mucho más ágiles— y liberaliza el sector, con dos contrapesos principales.
El primero obligará a los operadores a abrir también en zonas con menor demanda para garantizar la cobertura territorial. El segundo habilitará al propio Roca a emitir una instrucción que limite los precios —aún congelados— en caso de que éstos se desboquen cuando se instaure el libre mercado.
El sector permanece en el limbo desde hace una década, cuando los tribunales tumbaron la reforma del Tripartit y urgieron a la Generalitat a volver a regular la actividad.
Hoy, el nuevo marco normativo está más cerca que nunca. Y, cuando salga aprobado, permitirá la entrada de nuevos operadores en detrimento del oligopolista Applus, incrementará la oferta, reducirá los tiempos de espera que acusan ciudadanos y, sobre todo, empresas de transporte, y permitirá la construcción de estaciones allí donde no existen.
Un trabajo acometido con diligencia que cuenta con el visto bueno del Consell de Treball, Econòmic i Social de Catalunya (CTESC) y de organismos europeos, explican fuentes del departamento.
