Eva Dimas, directora de marca de Simorra
La compra de la firma barcelonesa Brava Fabrics por parte de Simorra por 100.000 euros simboliza la difícil realidad que afronta el sector textil independiente.
Simorra mantendrá tres de las cinco tiendas de la firma barcelonesa en el barrio del Born y en las ciudades de Madrid y Palma. La compra contempla la continuidad de seis trabajadores.
Brava Fabrics se acogió al concurso voluntario el pasado junio, en un contexto sensible para las marcas independientes, caracterizado por el encarecimiento de los costes, la presión del comercio electrónico y la competencia con los grandes grupos del sector.
Esta trayectoria muestra que la identidad de marca y el apoyo del crowdfunding no bastan para sostener a las firmas nativas digitales en momentos de incertidumbre económica. La falta de liquidez y la pérdida de tracción en las ventas acabaron convirtiendo en inviable un modelo que, sin embargo, logró construir una valiosa base de clientes internacionales.
Para Simorra, la adquisición supone una oportunidad estratégica a bajo coste para rejuvenecer su público y captar negocio exterior, donde Brava generaba el 90% de sus ventas online.
En definitiva, el caso refleja una consolidación inevitable en la moda: las marcas creativas necesitan el respaldo de grupos más grandes para garantizar su supervivencia operativa.