Una manzana podrida mancilla a la familia Sanahuja. Un destacado miembro de la tercera generación de esta renombrada dinastía catalana del ladrillo es el presunto cerebro del caso petróleo, que ha atrapado a casi 100 familias de la burguesía local.
La saga sigue mostrando luces y sombras, con negocios boyantes y sonadas polémicas. Cabe recordar que en la historia de los Sanahuja pesa haber presentado la tercera mayor insolvencia o concurso de acreedores de la historia empresarial de España, con una deuda de 1.800 millones de euros tras hundirse por la burbuja inmobiliaria.
El caso se mantiene en la mesa del titular del Tribunal de Instancia e Instrucción número 21 de Barcelona y ahora se debe esclarecer el paradero de más de siete millones de euros que los inversores confiaron al financiero Marc Armadans y a su socio, un miembro de la familia Sanahuja, quien habría utilizado su influencia para captar inversores.
