Jordi Graupera vuelve a protagonizar una jugada arriesgada planteando una consulta a las bases de su partido, Alhora, para decidir si se presenta a las elecciones generales del 29 de noviembre.
Inasequible al desaliento, el tertuliano y filósofo ultranacionalista demuestra no tener miedo a un tercer batacazo electoral. Y es que en sus dos anteriores intentos se quedó sin representación.
Su fracaso fue rotundo en 2019, cuando se presentó a las municipales en Barcelona y no obtuvo ningún concejal. Y lo mismo ocurrió en las autonómicas de 2024, cuando Alhora, con la exconsellera Clara Ponsatí al frente, cosechó casi la mitad de votos que otros partidos extraparlamentarios como el PACMA.
Y es que su espacio político, el secesionismo radical, está ya muy disputado y repartido. Competir con Junts, ERC, la CUP y, ahora, Aliança Catalana –aunque ésta no se presentará a las generales– se presume como misión imposible. Aunque Graupera no tira la toalla.
