La presidenta de la DO Cava, Marta Vidal
La Denominación de Origen (D.O.) Cava mantuvo ayer una reunión con los sindicatos agrarios para presentar su plan de actuación para reforzar la sostenibilidad de la viña y de un sector que no pasa un buen momento.
La caída de precios de la uva ha acabado propiciando que los viticultores tengan que vender a pérdidas.
En este contexto de sufrimiento e incertidumbre para los trabajadores y empresarios del campo, este nuevo movimiento de la DO Cava resulta insuficiente. Su iniciativa, según la entidad, pretende dar respuesta a las oscilaciones del mercado derivadas del cambio climático. Y prevé medidas que refuercen el valor del cava en toda la cadena de elaboración, para favorecer "un mejor equilibrio" entre oferta y demanda.
El ente asegura estar trabajando para identificar mecanismos que puedan aportar referencias, estabilidad y previsibilidad en los precios para la vendimia de 2027.
Además, revisará el funcionamiento de la provisión de garantía cualitativa para valorar cómo puede contribuir de forma más eficaz en el equilibrio del mercado, y se analizará la necesidad de activar medidas estructurales adicionales, como mecanismos de ajuste de la superficie de viña y otros instrumentos.
La D.O. Cava tiene previsto reunirse con administraciones y viticultores en los próximos meses con el fin de alcanzar acuerdos que aporten estabilidad, sostenibilidad y perspectiva de futuro. Mientras tanto, los viticultores siguen a la espera de medidas que alivien su difícil situación.