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Perfumerías Júlia sigue creciendo en España, con 55 establecimientos y una facturación que ya alcanza los 86 millones de euros, pero el balance tiene una cara bastante menos brillante.

El beneficio de explotación se ha desplomado de dos millones a apenas 58.000 euros y el resultado neto ha pasado de 1,6 millones a 139.000 euros.

La cadena ha decidido no trasladar a sus clientes el aumento de los alquileres, el coste de los productos y de la plantilla, una apuesta que protege los precios, pero deja la rentabilidad prácticamente a ras de suelo.

El grupo andorrano ha tenido que reforzar además la filial con una inyección de 5,7 millones de euros de su matriz para apuntalar el balance.

Inmaculada Zamora, una de las tres hermanas al frente de Júlia Beauty, tiene por delante el reto de hacer compatible la expansión con unas cuentas más saludables.

La compañía prevé seguir creciendo en España y dar más peso a su marca propia, después de sumar cinco establecimientos en el último ejercicio. Vender más no siempre significa ganar más, y Júlia tiene ahora 86 millones de razones para demostrar que su expansión puede volver a ser rentable.