Publicada

Helena Guardans se ha convertido en la primera mujer al frente de la Fundación del Gran Teatre del Liceu. Es un motivo de celebración para un teatro que, históricamente, ha tenido una relación difícil con las mujeres.

Asume el cargo después del mandato de Salvador Alemany, con las cuentas saneadas --que ya es algo-- pero con poco esplendor, sobre todo si se compara con su homólogo madrileño, el Teatro Real.

Guardans ya ha demostrado que es capaz de atraer recursos desde su posición como presidenta del Consejo de Mecenazgo. Ahora tendrá que demostrarlo al frente de la Fundación y acreditar que también sabe atraer algo igual de importante: talento.

Hay que desearle los mejores éxitos.