Gonzalo de Oro ha decidido celebrar La Mercè hablando de quién cabe y quién no cabe en Barcelona.
El líder de Vox en el Ayuntamiento ha denunciado una supuesta “inmigración descontrolada” y ha soltado una frase difícil de encajar incluso en su discurso habitual sobre inmigración: “Aquí no cabe toda África”.
Después ha situado el debate en términos de una defensa de las costumbres barcelonesas frente al supuesto “avance de la islamización” que, según él, estaría fomentado por el “wokismo más progre”.
De Oro lleva años colocando la inmigración irregular y la delincuencia en el centro de su discurso político, y en julio volvía a defender que Barcelona sufre una entrada “descontrolada” de personas cuya procedencia y antecedentes, según él, se desconocen.
Y en plena fiesta mayor de Barcelona, el portavoz de Vox ha optado por una consigna que reduce lo que podría ser un debate complejo sobre inmigración a una frontera imaginaria y evidentemente racista entre “los de aquí” y África.
Para quien aspira a representar a una parte de los barceloneses, quizá habría sido más útil hablar de inmigración con datos y políticas concretas. No es demasiado pedir. África, desde luego, es demasiado grande para despacharla con una frase.
