El presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre
Foment del Treball, la principal patronal catalana, presidida por Josep Sánchez Llibre, mantiene una intensa agenda en beneficio del empresariado catalán, con el foco puesto en las necesidades domésticas y en productivas alianzas internacionales.
Ayer miércoles, planteó una batería de medidas dirigidas a contener el impacto de los costes energéticos en el tejido productivo, combinando la presión regulatoria con la diplomacia comercial. La petición principal elevada al Gobierno se centra en la creación de un Estatuto del Consumidor Gasintensivo.
La propuesta busca articular bonificaciones fiscales, una reducción de los costes regulados y apoyos a la descarbonización para las empresas con alto consumo de gas natural, equiparándolas a la cobertura que ya reciben las industrias electrointensivas.
A este marco se añaden demandas técnicas concretas, como la creación de un gasoil profesional industrial —que amplíe la devolución parcial de hidrocarburos a maquinaria y procesos no electrificables— o la apertura de líneas específicas de liquidez a través del ICO. Son herramientas operativas orientadas a dar margen financiero a las plantillas industriales.
En paralelo, Sánchez Llibre ha mantenido contactos con una delegación del Consejo de Shanghái para la promoción del comercio internacional. Una reunión enfocada en explorar vías de inversión bilateral y facilitar el intercambio comercial entre el empresariado catalán y el mercado chino.
Esta combinación de propuestas de alivio fiscal con la apertura de vías de negocio internacional configura un trabajo de representación gremial pragmático y centrado en las necesidades inmediatas de la industria.