Pila roja al CEO de Freixenet, Andreas Brokemper Cedida
Codorníu ha culpado a Freixenet de la crisis del cava. En concreto, por esas cerca de 40 millones de botellas que sacó al mercado en pleno episodio de sequía, en 2024, aunque Sergio Fuster, el CEO de Codorníu, dice dudar de que este sea el motivo.
Podría estar feo darle tanta credibilidad a las palabras de su principal competidor, pero no es la primera vez que se le hace este reproche. Los viticultores del Instituto Agrícola Catalán de San Isidro ya le reclamaron que devolviera esas 40 millones de botellas al mercado.
Y lo cierto es que los números salen. En 2024 se vendieron más de 218 millones de botellas de cava, mientras que en 2025 fueron alrededor de 190 millones. Son 28 millones de botellas de diferencia, una cantidad que permitiría superar las cifras de 2024 y acercarse a las 251,8 millones de botellas vendidas en 2023, dando un respiro a un sector que sufre mucho.
¿Pero qué le importará a la alemana Henkell el futuro del Penedès…?