Carles Puigdemont, expresidente de la Generalitat prófugo de la justicia
Carles Puigdemont se muestra envalentonado tras salirse con la suya con una amnistía que, a tenor de sus hechos y sus palabras, resulta —cuando menos— inmerecida e injustificable.
"No me arrepiento de nada". Así de claro lo reconoce el expresidente de la Generalitat, fugado de la justicia por el referéndum ilegal y la declaración unilateral de independencia de Cataluña de octubre de 2017, en una entrevista publicada este domingo en The Sunday Times.
En la misma, el líder de Junts se muestra además desafiante opinando sobre otras cuestiones de la actualidad española. En concreto, sobre el asalto de la frontera de Ceuta por parte de decenas de miles de personas procedentes de Marruecos a finales del pasado julio.
Lejos de solidarizarse con la ciudadanía ceutí, el prófugo llega a calificar de "colonias" a esta ciudad y a su vecina Melilla al preguntarse "¿qué sentido tiene para un país de la Unión Europea tener dos colonias o dos ciudades en Marruecos?". Y, no contento con eso, sugiere un "referéndum de autodeterminación" para ambas. "Pero España no lo hará. Porque les da miedo que también pidamos un referéndum", espeta a continuación.
Las palabras de Puigdemont describen por sí mismas al personaje. No sólo por su falta de arrepentimiento —que bastaría para no concederle una impunidad ganada sólo por el interés del actual Gobierno socialista en mantenerse en el poder—, sino por su extraordinario desconocimiento de la historia. Tildar a Ceuta y Melilla de "colonias" es otra ofensa más al Estado que evidencia su ignorancia, su mala fe, o ambas cosas a la vez.