Ada Colau, exalcaldesa de Barcelona
Ada Colau es una de las pioneras y más firmes representantes de la decadencia y el doble rasero imperantes entre los líderes de la llamada "nueva izquierda". La exalcaldesa de Barcelona dio ayer un nuevo ejemplo de ello al referirse al asalto de la frontera de Ceuta y, también, al ofrecerse para regresar a la primera línea política.
Colau quedó ayer retratada en un debate televisivo en TV3 en su respuesta al exconcejal del PP Alberto Fernández Díaz cuando éste denunció la "invasión" y la "violación de la frontera" de Ceuta de los pasados 30 y 31 de julio.
A la exlíder de Barcelona en Comú no le gustaron las críticas a la dejadez del Gobierno de Pedro Sánchez en esta cuestión, ni tampoco su petición de "expulsión inmediata" de las miles de personas que entraron irregularmente en el país esos días procedentes de Marruecos.
Pero lo que más molestó a la exalcaldesa fue el reproche del exdirigente popular al silencio del feminismo institucional ante las agresiones sexuales sufridas desde entonces por decenas de mujeres en Ceuta, ni al incremento del número de delitos en la ciudad.
Colau coincidió al cuestionar la "lentitud" del Gobierno de PSOE y Sumar ante la crisis, pero se mostró airada con Fernández Díaz por el resto de sus planteamientos. Así, por ejemplo, le reprochó que pretenda dar lecciones de feminismo desde un partido que, a su peculiar modo de ver, es de derechas y "machista".
A semejante ejercicio de incoherencia, la exdirigente de los Comuns le sumó otro de clara manipulación al intentar minimizar y desviar la atención sobre el aumento exponencial de la delincuencia en Ceuta desde el asalto de la frontera por parte de decenas miles de inmigrantes, poniendo el foco en que algunos ataques habrían sido supuestamente llevados a cabo por españoles.