La amenaza de los Comuns de llevar ante la justicia europea el plan para ampliar el aeropuerto de Barcelona-El Prat supone una nueva muestra de dogmatismo y temeridad por parte de la formación de Jéssica Albiach que, en caso de prosperar, podría llegar a perjudicar el futuro económico de Cataluña.
Mientras las grandes capitales europeas modernizan sus infraestructuras para competir a escala global en un mundo cada vez más competitivo, los Comuns insisten en poner palos en las ruedas al progreso de la región. Su no a todo, y sin ofrecer alternativas, sólo contribuiría, en este caso, a relegar a Barcelona a un lugar secundario en el mundo, al perder la oportunidad de disponer de más vuelos de largo recorrido. Un servicio clave para atraer inversión y talento.
Ser socio parlamentario del Govern exige pragmatismo y altura de miras, no pancartas, soflamas ni radicalidad ideológica. Con su obstruccionismo, los Comuns no sólo no defienden al territorio, sino que condenan a Cataluña a la parálisis y a la pérdida de oportunidades.
