Shaftesbury Asset Management apostó por Barcelona, algo que no es muy común en el inmobiliario catalán.
Es de agradecer que grandes grupos mundiales apuesten por la Ciudad Condal, máxime cuando la aportación extranjera en el ladrillo ha caído drásticamente en esta plaza en los últimos años.
Tras la pandemia, Shaftesbury levantó el bloque Antares en el extremo norte de la avenida Diagonal, en el límite con Sant Adrià de Besòs. Con ello, se pretendía revitalizar una zona que ha tenido dificultades para reinventarse.
Eso sí, el vehículo inversor se equivocó. El mercado no ha dado salida a su producto, que yace semicomercializado en la rótula norte de Barcelona.
Ejemplo de ello es lo que explica hoy este medio: el ático o penthouse del Antares sigue sin venderse. ¿Su precio? 25 millones de euros. Demasiado elevado para lo que los compradores de ese nivel desean. Pero es necesario para recuperar la elevada inversión.
Negro sobre blanco, se trata de una apuesta valiente de Shaftesbury en la capital catalana, pero totalmente desalineada con el mercado.
