Juan José Perucho, vicepresidente y director general de Grupo Ibosa
Grupo Ibosa da un golpe sobre la mesa en Barcelona. La promotora madrileña desembarca en la capital catalana con una obra de 300 viviendas singulares en la antigua Fábrica Letona, situada en la rótula entre el Eixample y Poblenou.
El recinto fabril llevaba casi 15 años en desuso y ahora renacerá como una promoción de vivienda libre y protegida.
Es de agradecer que haya inversión inmobiliaria en la Ciudad Condal, una plaza que en los últimos años se había puesto cuesta arriba para los promotores por las fricciones regulatorias.
Los expertos y las administraciones públicas recuerdan con regularidad que se impone aumentar el parque de viviendas, tanto libres como protegidas, para que se ajusten los precios. Pues bien, sin el concurso del sector privado, esa meta es imposible de alcanzar.
La valentía de Ibosa, como la de otros tantos operadores, es de reconocer. Falta que otros muchos la imiten.