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El presunto homicidio de un padre de familia de Manresa (Barcelona) ayer, que adelantó Crónica Global en exclusiva, ha provocado conmoción en esta capital comarcal. Un suceso que, además, ha sido instrumentalizado por ciertos partidos radicales.

Tanto el Ayuntamiento como las entidades deportivas, a las que era cercana la víctima, han mostrado su duelo por tan trágico fallecimiento violento.

Con el cuerpo aún caliente y la investigación de los Mossos d'Esquadra en marcha, la ultraderecha catalana de estelada y bandera nacional ha salido al alimón a intentar ganar notoriedad.

Tanto el espacio cercano al antiinmigracionismo nacionalista cercano a Aliança Catalana como Vox han coincidido en culpar a la inmigración de la muerte en la capital del Bages. Ello, pese a que la policía catalana apenas ha iniciado las pesquisas y ha detenido a dos menores a quienes cree responsables.

La irresponsabilidad de ambos espacios políticos es mayúscula. Hay que dejar trabajar a la policía y no señalar a comunidades enteras. Acaso a sus responsables, si es que la justicia los halla culpables del doloso óbito.