Pila amarilla para el líder del PPC, Alejandro Fernández Europa Press
A escasos meses de las próximas elecciones municipales, muchas son las listas que los grandes partidos deben de confeccionar para concurrir a unos comicios en los que se decide el reparto de poder en más de 8.000 municipios (algo más de 900 de ellos, en Cataluña). Nunca falta la presencia de designaciones llamativas, incluso exóticas; algo que también encuentra su razón de ser en las particularidades de la política local, en la que los perfiles personales se superponen a las siglas.
En su aspiración de volver a ser influyente en el principal ayuntamiento del Valle de Arán, Vielha, el PP ha confiado tal misión al restaurador Oskar Maruelos. Muy popular en la comarca, el cocinero cuenta con un perfil un tanto peculiar. Una aparición en TV3 durante un concurso culinario elevó su fama… aunque no siempre de la mejor manera. Pero al margen de lo que podría resultar anecdótico, Maruelos cuenta con una experiencia anterior en la política municipal (también en el Valle de Arán), pero con la formación local Convergència Aranesa.
No suelen ser los bandazos y cambios de filas la mejor carta de presentación para los electores. Tampoco el contar con un marcado perfil público, al margen de la actividad política. Y un cierto afán de protagonismo, manifestado en la forma de promocionar su negocio particular.
La misión encomendada no es menor. Los populares no cuentan con presencia en el consistorio desde hace 15 años y consideran que la jubilación del actual primer regidor es el escenario ideal para volver a ser influyentes y, quién sabe, incluso decisivos en la gobernabilidad. Las dudas estriban en si en este escenario, el 'popular' (en el doble sentido) Oskar es lo mejor con lo que cuentan las huestes de Alejandro Fernández para tal menester.