La organización ecologista SOS Costa Brava pidió ayer detener una futura urbanización que se proyecta en la localidad de Begur (Girona), una de los municipios de destino vacacional de los catalanes acomodados.
Los ambientalistas han presentado alegaciones al futuro desarrollo de Font de la Salut. Alegan que en plena alerta por incendio, la zona residencial proyectada no tiene razón de ser.
Asista la razón o no a SOS Costa Brava --se verá en un futuro--, la entidad proteccionista debería poner orden en casa para tener credibilidad. Cabe recordar que han utilizado como portavoz y abogado a Eduard de Ribot, cuya facturación se disparó desde que se erigió en altavoz de la plataforma, como explicó este medio.
Más preocupante si cabe, seguir los postulados de SOS le costó al Govern un revolcón judicial tras otro a cuenta del PDU Costa Brava, hoja de ruta aprobada en 2021 que blindó numerosos espacios naturales, tal y como pedían los ambientalistas.
El instrumento urbanístico encajó un revés tras otro en los tribunales. Tras ello, algunos de los propietarios afectados anunciaron que pedirían indemnizaciones económicas en los tribunales.
