Artur Mas ha trasladado a su entorno más cercano que está dispuesto a volver a la primera línea como sustituto de Carles Puigdemont al frente de Junts, como cuenta Crónica Global este viernes.
Deben suceder muchas cosas para que esto acabe pasando. Primero, que el propio Carles Puigdemont decida apartarse, algo que no está nada claro. Y segundo, que el resto de dirigentes del partido y las bases aprueben el regreso de Mas como líder.
El objetivo de quienes llevan meses convenciéndole, sobre todo empresarios y expolíticos cercanos a CiU, es precisamente que Junts vuelva a parecerse al partido de Jordi Pujol, con un sentir generalizado de que la última dirección convergente se precipitó enterrando las siglas.
Cabe recordar que Mas, que no deja de pasearse por ahí como gurú de la moderación, fue el instigador del procés. Sin él, muy posiblemente no se hubieran producido los años más negros de la historia reciente de Cataluña, aunque ahora haga como si no fuese su responsabilidad.
Mas también fue el de los recortes sociales, el de un Govern que no funcionó.
En definitiva, un personaje que no debería salir de la papelera de la historia.
