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Jordi Martí Galbis ha atendido a Crónica Global, ya como candidato de Junts a la alcaldía de Barcelona, tras unas polémicas primarias en las que se impuso a hasta tres de sus compañeros.

No tenía el apoyo de la dirección del partido, y peleó hasta hacerse con el puesto.

Ahora, representa a un perfil convergente, heredero de Xavier Trias, y no tiene reparos en mostrarse así. Al menos, así lo hace en la entrevista publicada hoy en este medio. Alejándose de la facción radical que, durante años, monopolizó los liderazgos en Junts.

Jordi Martí deja dos titulares. Y ambos, en contra del criterio general de su formación.

Sobre el futuro de Puigdemont afirma que "lo tenemos que decidir entre todos". Y, sobre pactar con Sílvia Orriols, desprecia la idea del cordón sanitario que, por ahora, aplica Junts a Aliança Catalana. El dirigente secesionista asegura que su formación no puede "descartar determinados pactos", abriendo la puerta a entenderse, en este caso, con Jordi Aragonès.

Su discurso sobre Barcelona también podría ser peor. Pero tiene varios problemas que parecen insalvables.

Uno de ellos, que todavía se le conoce muy poco y que no queda tanto para las elecciones municipales.

Otro, que las encuestas proyectan un futuro muy oscuro. Para Junts en general y para él, en particular.