El sector eléctrico no suele ocupar titulares por buenas noticias. Lo habitual es hablar de apagones, de subidas de precios o, como estos días, de las dificultades que atraviesan algunas compañías. Por eso conviene detenerse también en los casos que funcionan. Al fin y al cabo, pocas actividades tienen un impacto tan directo en la vida cotidiana de millones de ciudadanos.
Naturgy acaba de presentar unos resultados que invitan al optimismo. La compañía presidida por Francisco Reynés ganó 1.215 millones de euros en el primer semestre, un 5,9% más que hace un año, y ya prevé cerrar 2026 con un beneficio superior a los 2.100 millones, lo que supondría un récord histórico. A ello se suman un ebitda al alza, una deuda más reducida y unas previsiones mejoradas para los próximos ejercicios.
En un sector estratégico, donde la estabilidad es casi tan importante como la rentabilidad, estos resultados son una buena noticia. No solo para los accionistas de Naturgy, sino para un país que necesita poder confiar en las compañías que mantienen encendida la luz cada día.
