Mònica Martínez Bravo es la primera consellera en salir del Govern de Salvador Illa.
La hasta ayer titular de Derechos Sociales e Inclusión ha transferido su cartera al secretario general, Raúl Moreno, dejándola en las buenas manos de su número dos, que se estrena este martes al frente del tercer departamento con mayor peso presupuestario.
Martínez Bravo ha completado dos años de profundas transformaciones en el sistema de prestaciones sociales de Cataluña, poniendo las bases para la reducción de las listas de la dependencia con una prueba piloto en Vic que ha permitido recortar de 600 a 45 días la concesión del grado.
Moreno asume así el reto de extender la integración de la red con la de Salud para extender este hito en toda Cataluña.
La doctora por la prestigiosa MIT, natural del distrito de Nou Barris de Barcelona, también ha logrado la aprobación del despliegue de la Ley ELA para garantizar la atención sanitaria profesional gratuita las 24 horas del día para los pacientes más dependientes.
Suyos han sido también los esfuerzos para aprobar la nueva estrategia contra la pobreza infantil. También para atajar las graves carencias que sufren los menores tutelados por la Generalitat, evidenciadas por el escándalo de la DGAIA.
Pese a la lentitud de una reforma de tal dimensión, la nueva DGPPIA da ya sus primeros pasos, con casos de éxito como la acogida del bebé de seis meses maltratado en Barcelona por sus padres al calor de una de las familias inscritas en el registro de la Generalitat.
Martínez Bravo vuelve ahora al mundo académico con el valioso conocimiento adquirido durante medio mandato para tratar de aportar soluciones que garanticen en la aplicación de las políticas públicas el acceso a los servicios y prestaciones públicas por parte de los más vulnerables.

Pila verde para la 'consellera' Mònica Martínez Bravo
Mònica Martínez Bravo
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