La ejecución de un expediente de regulación de empleo (ERE) con 31 bajas en la Kings League España y en la delegación global, así como la salida pactada del cofundador Oriol Querol, marcan un punto de inflexión definitivo en la compañía.
Lo que surgió como un fenómeno disruptivo nativo de internet afronta ahora una profunda crisis estructural. El desembarco de Djamel Agaoua como consejero delegado en 2024 trajo consigo la promesa de institucionalizar y expandir la marca globalmente, aplicando dinámicas corporativas propias de gigantes como la NBA.
Sin embargo, los últimos acontecimientos reflejan las dificultades de encajar un producto basado en el entretenimiento digital dentro de los rígidos moldes empresariales tradicionales.
El malestar interno que ha trascendido tras las negociaciones apunta directamente a una desconexión estratégica bajo el mando de Agaoua. Las fuentes consultadas reprochan que la obsesión por la internacionalización inmediata en mercados periféricos debilitó la estructura central en Barcelona, que seguía siendo el principal motor económico del proyecto.
La sustitución de piezas clave fundacionales por directivos internacionales sin un conocimiento profundo del producto y el progresivo desinterés de los streamers —asfixiados por los costes de sus clubes y un reparto financiero disfuncional— terminaron por desgastar la matriz española justo cuando el formato requería consolidar sus audiencias y patrocinios.
Frente a las críticas de haber descuidado el mercado local, la postura oficial de la compañía defiende este doloroso reajuste de plantilla como una evolución lógica y estratégica para una entidad joven que necesita reinventarse constantemente.
El parón de la competición en España durante el segundo semestre de 2026 responde, según la dirección, a una reestructuración enfocada exclusivamente en el lanzamiento de un nuevo producto de cara a 2027.
No obstante, el éxito de esta nueva etapa dependerá de que la cúpula directiva entienda que la expansión internacional no es sostenible si se debilita la estabilidad y la identidad de la base que dio origen al fenómeno.
