La Cámara de Comercio de Barcelona se suma al debate sobre la recuperación del pago por uso en autovías de Cataluña con una propuesta que aboga por la "tarificación por uso", en lugar de los peajes.
La idea no es un simple cambio de palabras. Y es que lo que plantea la Cambra es un sistema en el que el usuario pague con un “objetivo finalista”: es decir, recaudar sólo el dinero necesario para conservar y mejorar las carreteras de alta capacidad, no por la concesión en sí, como ocurría antes.
La gratuidad total conseguida tras el fin de las concesiones en 2021 en vías como la AP-7 ha acarreado, con el tiempo, problemas como la saturación de tráfico y el aumento de la siniestralidad.
Admitir la necesidad de un nuevo enfoque financiero supone un ejercicio de madurez política y económica que busca, ante todo, garantizar carreteras seguras, bien conservadas y eficientes para todos.
La Cambra, por otra parte, también pone sobre la mesa el debate de que un sistema de este tipo pueda aplicarse en toda España. Su razonamiento es que ello mejoraría la calidad y eficiencia de la red viaria de todo el país, pagando por la distancia recorrida y desincentivando el uso en horas punta mediante tarifas dinámicas, ordenando la movilidad de manera más lógica y fluida.
