El buque Legend of the Seas, tercer integrante de la clase Icon de Royal Caribbean International y uno de los cruceros más grandes y avanzados del mundo, zarpó el lunes desde el Puerto de Málaga en su viaje inaugural rumbo a Roma. Un viaje histórico por muchos motivos.
Y es que este coloso flotante, de 248.663 toneladas de registro bruto y 365 metros de eslora, y con capacidad para más de 5.610 pasajeros en ocupación máxima, dispone de unos servicios y unas características únicas.
Una de ellas es la sostenibilidad. No en vano, el Legend of the Seas es el cuarto buque de la flota propulsado por gas natural licuado (GNL), e integrará, por ejemplo, sistemas avanzados de recuperación de calor residual y tecnología de conexión eléctrica a tierra, reduciendo así su impacto medioambiental.
Esta infraestructura forma parte de la estrategia de Royal Caribbean Group para alcanzar las emisiones netas cero en el año 2035. Una hoja de ruta que continuará en 2027 con el lanzamiento de Hero of the Seas, que será el quinto barco de la compañía impulsado por GNL.
El director de ventas para Iberia —España y Portugal— y países nórdicos de Royal Caribbean International, Sergio Arévalo, destacó ayer la "tendencia creciente" en las reservas de la compañía, con un incremento anual del 10%, en consonancia con la evolución global de la industria.
Arévalo, asimismo, apuntó que España sigue siendo "uno de los países más importantes" en sus planes, motivo por el cual han decidido posicionar el buque en el Mediterráneo durante dos temporadas consecutivas, operando rutas de siete días con bases en Barcelona y Roma, y escalas en destinos como Marsella, Palma de Mallorca, La Spezia y Nápoles.
Tras este periodo, el barco se trasladará al Caribe, aunque el directivo ha garantizado que el mercado español mantendrá un navío "de la misma clase".
