Los resultados son el reflejo de las estrategias empresariales. Sin embargo, no siempre unas cifras brillantes y, sobre todo, muy llamativas responden necesariamente a una gestión del mismo tono. Al mismo tiempo, la labor de aquellos encargados de llevar el timón de las compañías es mucho más destacada e importante en ejercicios en los que los números parecen no decir exactamente lo mismo.
El caso de Damm es paradigmático. No se presentó este martes Demetrio Carceller en la emblemática Antigua Fábrica Estrella Damm, con motivo de la junta anual, con cifras récord, con máximos históricos, con registros pulverizados. Pero los resultados que expuso a los socios, muy estables en relación a los del ejercicio de 2024, hablan muy positivamente del trabajo de la dirección de la cervecera.
Damm ha vuelto a facturar por encima de 2.000 millones de euros en un año. Se trata de la tercera vez consecutiva que lo consigue. Pero son especialmente valiosas las dos últimas. Y más en particular, la de 2025. Porque el grupo lo ha logrado en un contexto realmente complejo. Con costes al alza, con afectaciones por las tensiones geopolíticas, con un mercado cada vez más competitivo y exigente.
Con estas claves, la lectura que arroja el balance de Damm no puede ser más que positiva. Y además, hace más que creíbles los ambiciosos planes de Carceller de llevar a Damm a superar los 4.000 millones de euros en ventas al cierre de la presente década. Su decidida apuesta por la internacionalización, la estrategia de acercar la producción a los mercados y una cartera de marcas cada vez más diversificada y de mayor valor así lo avalan.
Todo ello en un contexto más que singular, como el del 150 aniversario de la compañía. El programa de actividades y actos diseñado por Damm está llevando su nombre y su imagen por todos los rincones de Cataluña, con reflejo en el resto de España. También es importante irradiar señales de fuerza, estabilidad y entusiasmo, como lo está haciendo Damm. Pese a todas las dificultades, los números no dejan de ser buenos. Pero las sensaciones apuntan a que lo mejor está por llegar.
