Pila verde para el 'conseller' Miquel Sàmper
El Govern de la Generalitat firma este lunes con agentes económicos y sociales el Pacto Nacional para la Industria (PNI) 2026-2030, la actualizada política industrial de Cataluña un plan para relanzar el modelo a través de una veintena de medidas que cuentan con una movilización prevista de 5.000 millones de euros.
Como en las grandes ocasiones, el acto está encabezado por president de la Generalitat, Salvador Illa, junto al conseller d'Empresa i Treball, Miquel Sàmper; ambos impulsan desde el World Trade Center del Port de Barcelona el nuevo plan para poner al día la industria catalana ante los retos que hace frente.
El PNI se centra en cinco ámbitos y once ejes estratégicos para desplegar 190 medidas con las que aumentar la productividad, exportar productos de mayor sofisticación tecnológica, consolidar la presencia de las empresas catalanas en los mercados internacionales y transitar hacia una economía descarbonizada y resiliente.
Ámbitos como la movilidad eléctrica, la biotecnología, la salud, la industria alimentaria avanzada, los chips y los semiconductores cobrarán fuerza en el futuro ecosistema del territorio. Ello, en un contexto comercial agitado por motivos geopolíticos, algo visto por la Generalitat no como una amenaza sino como una oportunidad.
El departamento ha diseñado "el acuerdo más participativo posible", explicó Sàmper en la presentación el pasado mes de febrero. Este cuenta al contar con el aval de diversas organizaciones empresariales y sindicales, así como representantes de colegios profesionales, grupos parlamentarios, asociaciones municipalistas, universidades, cámaras de comercio, cooperativas y centros tecnológicos.
Las actuaciones comprometidas por el pacto suman unos 4.463 millones de euros, aunque este contempla el objetivo de alcanzar, como mínimo, los 5.000 millones de euros durante su período de vigencia, hasta 2030.