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La académica Teresa Garcia-Milà ha inaugurado este lunes sus primeras jornadas al frente del prestigioso Cercle d'Economia, foro económico de los directivos y empresarios más influyentes de Cataluña.

Lo ha hecho, además, con temple y buen tono, con críticas constructivas y mano tendida, sin estridencias y con la certeza de que aquello duradero es muy lento de construir y muy sencillo de destruir, como predicaba el filósofo británico Roger Scruton.

Garcia-Milà sabe que las ideas son importantes y que nunca son inocentes. Los empresarios deben colaborar con los otros estamentos de la sociedad civil para construir una Cataluña que genere riqueza. Es su deber escuchar, pero también quieren ser escuchados.

Por ello, esta vez han pedido cambios en el modelo de país: más productividad que aumente el PIB per cápita, y una apuesta por sectores de alto nivel, innovadores y que generen prosperidad. Ya no basta con la economía low cost y con el crecimiento artificial que aporta el aumento de la población, tal y como han recalcado en la jornada de este lunes y en las diversas notas de opinión presentadas a lo largo de este año.