El presidente de Òmnium Cultural, Xavier Antich
El líder de Òmnium Cultural, Xavier Antich, asumirá este sábado un nuevo mandato al frente de la organización independentista marcado por el más absoluto de los declives.
La entidad celebra elecciones y, paralelamente, su 65 aniversario, asfixiada por la pérdida constante de socios. Lo cual deja un agujero económico que, además, complica la supervivencia de su macrosede en el centro de Barcelona.
Nacida en pleno franquismo como una entidad cultural que acabó promoviendo la sedición de Cataluña, Òmnium ha perdido la influencia que tuvo en la época del procés. Su papel, hoy, queda reducido a intentar arrastrar al actual Govern a impulsar políticas de su agrado en materia lingüística, como el "Pacte Nacional per la Llengua".
Lejos de entonar el mea culpa, Antich se aferra a la silla presentándose como candidato único en unas elecciones puramente cosméticas.
Su proyecto ha pasado de moda. Y no parece tener intención de reinventarse pese a encadenar fracaso tras fracaso.