Miquel Hueso, subjefe de la Comisaría Superior Territorial de los Mossos d’Esquadra Crónica Global
Detectar el problema a tiempo ya es parte de la solución. Y actuar con rapidez, muchas veces, marca la diferencia.
Eso es lo que ha ocurrido en L’Hospitalet de Llobregat con la implantación del ‘Pla Bastió’. Mientras el resto de Cataluña consolidaba una tendencia a la baja en delincuencia, el municipio seguía moviéndose a contracorriente: los robos violentos crecían. También la conflictividad en el espacio público, con presencia de armas blancas, peleas y otros fenómenos asociados que exigían una respuesta específica.
La lectura fue rápida. Y también la reacción.
La activación del ‘Pla Bastió’ por parte de los Mossos d’Esquadra ha permitido intervenir sobre esta realidad con una estrategia focalizada y resultados visibles en muy poco tiempo. Allí donde las cifras subían, hoy empiezan a corregirse. Allí donde la preocupación crecía, se ha reforzado la presencia policial y la capacidad de anticipación.
Detrás de este cambio hay análisis, coordinación y trabajo operativo. Pero también liderazgo.
Por eso merece destacarse el papel del intendente Miquel Hueso, subjefe de la Comisaría Superior Territorial de los Mossos d’Esquadra, así como el de todos los efectivos implicados en la implementación de un dispositivo que ha demostrado que cuando la respuesta llega a tiempo y está bien dirigida, también puede revertir una tendencia.