Lluís Llach, presidente de la ANC
El irredento Lluís Llach ha sido el nombre más votado en las elecciones internas al secretariado general de la Asamblea Nacional Catalana (ANC).
El genial músico pero disfuncional político se aferra al cargo de una institución decrépita, en horas bajas y en plena crisis interna. Un peligroso cóctel que él mismo ha ayudado a crear.
Llach debería dar un paso al lado, dejar la política y volver a entonar aquellas melodías que muchos catalanes se saben de memoria. Arrastrándose por la ANC sólo hace que manchar su genial legado artístico.