La decisión de Foment del Treball de adelantar sus elecciones presidenciales al próximo 18 de mayo supone una buena noticia para el tejido empresarial de Cataluña.
Josep Sánchez Llibre, al frente de la patronal catalana desde 2018, confía en ser reelegido como presidente. Y, a priori, lo tiene todo a su favor para conseguirlo.
El dirigente cuenta en su haber con una amplia experiencia en el cargo, lo cual supone un punto a positivo en un momento marcado por la incertidumbre económica a escala global y los cambios acelerados.
Los ocho años de Sánchez Llibre en la presidencia de Foment han estado marcados por la sobriedad y el buen hacer, ejerciendo un liderazgo sosegado y propositivo. Defendiendo, en todo momento, lo que la patronal considera mejor para Cataluña y su tejido empresarial.
Así, su voz ha conseguido ser escuchada, respetada y, casi siempre, atendida, en cuestiones tan importantes como la necesidad de ampliar el aeropuerto de Barcelona-El Prat, construir el Cuarto Cinturón del Vallès, abanderar el rechazo a la OPA del BBVA sobre Banco Sabadell... Y, últimamente, en defender algo, a su juicio, relevante para la región: la "financiación singular" de Cataluña.
Ello no le ha restado ni un ápice de independencia respecto al poder político, a pesar del pasado de Sánchez Llibre como diputado de CiU. En los años álgidos del procés, Foment estuvo siempre al lado de la defensa de la democracia y la Constitución españolas, siendo una de las entidades que, con más énfasis, expresaron su rechazo al golpe secesionista. Una valentía que no ha variado tras el cambio de Govern, pues a día de hoy la entidad tampoco escatima críticas a aquellas decisiones de la Generalitat que le parecen perjudiciales, como por ejemplo su legislación de vivienda.
En definitiva, bajo su presidencia, Foment no se ha limitado a reaccionar ante los acontecimientos, sino que ha marcado la agenda, defendiendo con firmeza al empresariado. Y, también, luchando por la vuelta de las sedes sociales de aquellas compañías que huyeron de Cataluña durante el procés. Contribuyendo, con ello, a la recuperación de la confianza y la normalidad institucional en la región.
